Actualizado
Viernes
, 11-12-09 a las 02
:
14
Los líderes europeos negocian en el curso de una cena en Bruselas la contribución de la UE a la financiación internacional para ayudar a los países en desarrollo a combatir el cambio climático entre 2010 y 2012, pero vuelven a retrasar la decisión sobre su aportación a partir de 2020.
Alrededor de trece países, incluidos algunos estados del Este, anunciarán contribuciones esta noche, según fuentes comunitarias que también han señalado que la cifra total de la UE podría superar las expectativas de la propia Comisión Europea.
El Ejecutivo comunitario calculó el pasado septiembre que la financiación internacional para estos tres años debería situarse entre los 5.000 y 7.000 millones de euros anuales, a lo que la Unión tendría que aportar entre 500 y 1.500 millones de euros por año.
Si los países europeos confirman sus primeros anuncios de financiación, la cifra global de la UE para ese periodo podría superar los 2.000 millones anuales. España ha comprometido 100 millones anuales, mientras que otros países como Reino Unido, Alemania y Francia se espera que tripliquen esta cantidad.
El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, recordó a su llegada al encuentro que su país está dispuesto a facilitar más de 250 millones de euros anuales entre 2010 y 2012. Bélgica y Dinamarca, por su parte, podrían situarse alrededor de los 150 millones de euros, frente a los 30 millones que parece queentregará Finlandia.
Varios países del Este, como Estonia y Polonia, también han hecho ofertas, a pesar de que la contribución a esta financiación adelantada tiene carácter voluntario.
Polonia ha ofrecido alrededor de 50 millones de euros, pero no ha concretado si esta suma será anual o para el trienio.
La financiación para estos últimos tres años del Protocolo de Kioto, que expira a finales de 2012, es vista como una limosna desde los países en desarrollo más preocupados por lo que recibirán en el plazo de diez años cuando las consecuencias del calentamiento global se agudicen.
Las organizaciones ecologistas, por su parte, aseguran que la UE juega al despiste al dar tanta importancia a esa "contribución adelantada" cuando aún no ha aclarado si elevará su compromiso de reducción de emisiones del 20 al 30 por ciento como prometió si otros actores internacionales realizaban esfuerzos comparables.