
Publicado
Jueves
, 10-12-09 a las 09
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Disculpad si nos ponemos pesaditos con el tema, pero los ánimos siguen muy crispados en la blogosfera en relación a una posible ley que permita cerrar webs y conexiones a la red sin intervención judicial. Antonio Delgado publica un completo artículo en el que explica las pretensiones de la coalición y el gobierno español para convertir en un estándar mundial la persecución de páginas web sin pasar por un juez.
Por su parte Enrique Dans, uno de los promotores y fieles defensores del ya famoso manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de Internet, pide desde su bitácora que no nos relajemos ya que "aún no hemos conseguido nada". Aunque las comparaciones son odiosas ya hay quién, en la famosa reunión en el ministerio de cultura, ironizaba con imitar el modelo chino de censura de Internet. Bernardo Quintero explica en qué consiste ese modelo y cómo, casi sin darnos cuenta, en nuestro país ya existen limitaciones para acceder a determinados sitios.
Pero relajémonos un poco y conozcamos la asombrosa historia del astronauta más valiente de todos los tiempos, cuyo peligroso y espectacular maniobra espacial sin sujeciones, ya forma parte de los libros de historia en la NASA. El osado funambulista espacial restó importancia a la operación comentando que fue sencillo y tan sólo tuvo que evitar que el sol le diera en los ojos y le cegara. Y en Houston, preocupados.


