Un agente muestra una de las jaulas, habilitadas para albergar de 8 a 10 personas. / Imagen: Reuters
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Domingo
, 06-12-09 a las 10
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Las calles de Copenhague se han teñido de negro y rojo. Mas de 40 mil activistas violentos del medio ambiente de todo el mundo, con sus «uniformes» negros y capuchas que les tapan el rostro, han ocupado esta ciudad para participar en la llamada anarquista: «Acción de desobediencia civil». Tras controlar la mayor parte de la ciudad, lanzar adoquines, cocteles incendiarios y gritar desaforadamente contra los políticos de todos los colores, han encendido barricadas por doquier que convierten esta alegre metrópoli nórdica en un campo de batalla rojo. Más de 6 mil policías, que intentan poner orden en la antes «Wonderful Copenhague», acogiéndose a una nueva ley antiterrorista que permite detener sin pruebas, han preparado en las afueras de la urbe unas jaulas de metal donde encerrar a los manifestantes todo el tiempo que sea necesario. con este invento, que sin duda puede dar buen resultado momentáneo pero encender más los ánimos, la capital nórdica se ha ganado el apodo de «el Guantánamo danés».
Organismos internacionales de autónomas han colocado un video en YouTube que animan a los demostrantes a poner en llamas la ciudad durante los días que dure la XV Cumbre del Clima, o COP15 y el «Clima de acción de Justicia», anuncia una serie de acciones dedicadas contra los políticos que ya mantienen a los agentes del orden en vigilancia extrema las 24 horas del día.
Entre otras cosas amenazan con apoderarse de Bella Center, sede de la cumbre.
Mientras tanto aumenta el riesgo de un ataque terrorista durante estos días en los que Dinamarca acoge a los líderes de muchos Estados y a personalidades de rango de la escena política internacional, incluido el presidente de U.S. Barack Obama.
El jefe de operaciones policíacas, Flemming Steen Munch, admite que su Cuerpo se enfrenta al mayor desafío de todos los tiempos: «Hay avisadas varias manifestaciones, que más bien son guerra de guerrillas (una muy importante el día 12), en las que los cabecillas o tipos duros para demostrar su fuerza, hacen ataques inesperados contra todo y todos: un banco, una empresa o una persona». Por su parte Jakob Scharf, jefe de la Policía Secreta PET, confirma que han entrado al país activistas violentos de Alemania, Inglaterra, Francia, España y Suecia para unirse a los nacionales, pero que la consigna general estos días de Cumbre es «¡Tolerancia cero!» es decir, aclara: no tolerar la mínima acción de desobediencia.


