
Domingo
, 06-12-09
El rector electo de la Universidad de Salamanca es un hombre de ciencias y números y ha demostrado ya en su dilatada trayectoria académica sus dotes de gestor. Por ello, uno de los problemas en los que centrará su trabajo durante los próximos cuatro años es en la deuda de la institución académica y en buscar vías de financiación. Hernández Ruipérez se muestra crítico con el actual sistema de financiación, por lo que reclama una ley de haciendas universitarias que garantice la autosuficiencia financiera y que permita a las universidades españolas competir con las extranjeras, algo que ahora -en su opinión-, no pueden hacer. Volver a posicionar a la Universidad de Salamanca en los primeros puestos de los Campus de Excelencia y concluir el proceso de adaptación a Bolonia son algunos de los proyectos más inmediatos del equipo que encabeza.
-A partir de ahora comienza una nueva etapa académica y laboral con cambios muy significativos, ¿Cómo la afronta?
-Con ilusión, con alegría y con responsabilidad.
-Se esperaba el gran apoyo recibido por parte de la comunidad universitaria y en especial de los estudiantes.
-Yo esperaba un gran apoyo de la comunidad universitaria, pero el recibido ha sido probablemente más amplio de lo que esperaba. Estamos todo el equipo muy satisfechos y muy agradecidos.
-Después de la criba de la primera ronda, con el paso a la segunda vuelta, comenzó una semana complicada para los dos candidatos al sillón rectoral.
-La segunda vuelta ha sido más tensa que la primera, ha sido difícil y hemos trabajado mucho para consolidar los apoyos, para conseguir apoyos nuevos y, al final, hemos tenido éxito, con lo que vale la pena el trabajo realizado.
-Cómo valora estos dos últimos años y medio de gobierno de la Universidad de Salamanca, primero con Alonso al frente y, posteriormente, y tras su dimisión, con Gómez Asencio.
-En este tiempo ha pasado un poco como en las etapas anteriores, ha habido aciertos y desaciertos, con cosas buenas y cosas menos buenas. Nosotros creíamos que era necesario un cambio de rumbo en varios aspectos, y la comunidad universitaria ha estado de acuerdo con nuestro planteamiento y con el nuevo proyecto que hemos presentado para la Universidad.
-¿Habrá ruptura con las propuestas del anterior gobierno, o una continuidad discontinua?
-En las grandes instituciones nunca hay grandes rupturas, se trata de construir sobre lo bueno que ya hay y de mejorar las cosas que no están funcionando demasiado bien.
-¿Ha perdido la Universidad de Salamanca su posición privilegiada en el sistema nacional?
-El no estar incluidos en la primera lista de universidades de excelencia ha sido realmente una pena y nosotros queremos empezar a trabajar desde ahora para que en la próxima convocatoria de los Campus de Excelencia internacional, que será dentro de unos años, tengamos mejor posición.
-Uno de los mayores problemas de la institución académica salmantina es su deuda y con ella también la financiación, como hombre de números que es, ¿cómo se va a plantear este problema?
-Para la deuda hay un programa de estabilización con la Junta de Castilla y León que se está cumpliendo hasta ahora y que nosotros seguiremos haciéndolo, lo que nos permitirá ir estabilizando la deuda y luego gestionar nuestros recursos financieros poniendo en marcha diferentes prioridades.
-¿Pueden las universidades españolas competir con el resto de las europeas con un sistema de financiación como el actual?
-El sistema que regula las haciendas universitarias es insuficiente. Sería necesario un gran esfuerzo por parte de todos y por parte del Gobierno para conseguir una ley de haciendas universitarias que garantizase la autosuficiencia financiera porque ésa es la única manera de poder competir con las grandes universidades del exterior.


