Los consejos de administración de Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa aprobaron ayer su plan de integración y proyecto de fusión, que deberá ser aprobada el 21 de enero de 2010 por la asamblea general de cada entidad. El nacimiento de la nueva caja -la cuarta por volumen de activos consolidados (81.606 millones), créditos a clientes (62.886 millones) y recursos gestionados (67.896 millones)- se produciría en el segundo trimestre de 2010.
Así, los consejos han dado luz verde al que será el plan de negocio para los próximos años, y que incluirá el recorte de oficinas (395) y plantilla (1.300 personas) pactado con los sindicatos la semana pasada. Así, la nueva entidad contará con 1.250 oficinas y 7.600 empleados, expusieron las tres cajas en un comunicado conjunto.
También han concretado la cifra que prevén solicitar al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que será de 1.315 millones (mediante participaciones preferentes) y que deberán devolver en cinco años con intereses.
Por el momento, no se concretan nombres en los cargos directivos, aspecto que se decidirá más adelante.
Los consejos recalcaron que la Obra Social «mantendrá un fuerte compromiso con el territorio y los programas sociales».


