La ministra de Defensa, Carme Chacón, cumplirá el día 17 de este mes su obligación legal de rendir anualmente cuentas en el Congreso sobre la marcha de las misiones militares en el exterior. Mientras, el Partido Popular vuelve a la carga para exigir que sea José Luis Rodríguez Zapatero, como presidente del Gobierno, quien dé las explicaciones correspondientes ante el pleno de la Cámara Baja sobre la naturaleza, el coste y la seguridad de los soldados españoles en la guerra de Afganistán.
El departamento que dirige Chacón ya ha comunicado a la Comisión de Defensa del Congreso su disponibilidad para comparecer ese día y no antes, en la penúltima semana hábil de actividad parlamentaria antes de las vacaciones de Navidad.
El PP intentó sin éxito forzar una comparecencia de Zapatero este otoño, pero al final faltó el apoyo de CiU. Ahora, los nuevos refuerzos militares exigidos por los Estados Unidos a sus aliados -la esperada «nueva estrategia» de Obama- y el hecho de que Zapatero se adelantara a dar el «sí» crea una nueva situación para que Mariano Rajoy vuelva a exigir al presidente del Gobierno que «dé la cara» personalmente, aunque sea ya a principios del próximo año. Zapatero elude el problema de Afganistán siempre que puede.
Respuesta europea
Defensa, balance aparte, se enfrenta al nuevo reto que supondrá enviar más tropas a Afganistán cuando acaba de llegar a la zona el último refuerzo de otros 220 soldados y se prepara para destinar a El Líbano otros 300 a partir de febrero. Después de las primeras reticencias de Francia y el paso al frente de Zapatero nada más conocer las peticiones de la Casa Blanca, los países europeos de la OTAN buscarán en las próximas semanas una respuesta común a esas exigencias. A ese acuerdo condicionan en Defensa la decisión sobre el tipo y la composición final de la unidad que aportará España como nuevo refuerzo a la misión.


