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Lunes
, 07-12-09 a las 17
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Los regalitos del Happy Meal y el huevo Kinder, que tan buenos ratos nos han hecho pasar de niños, pueden tener sus días contados. El anteproyecto de Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición que ultima el Gobierno recoge en su artículo 47.4 que «para no incentivar un consumo desproporcionado de determinados alimentos y proteger a los menores de una excesiva presión comercial, se prohíbe la entrega de premios, obsequios, bonificaciones o similares como métodos vinculados a la promoción o venta de alimentos».
McDonalds y Kinder, por poner los ejemplos más representativos, tendrían que buscarse una nueva estrategia publicitaria para llegar al público infantil, que en la mayoría de los casos piden a sus padres estos productos atraídos por el regalo que los acompaña. Podría ser también el caso de algunas marcas de patatas y snacks que incluyen obsequio en el interior de la bolsa.
McDonalds y Kinder, por poner los ejemplos más representativos, tendrían que buscarse una nueva estrategia publicitaria para llegar al público infantil, que en la mayoría de los casos piden a sus padres estos productos atraídos por el regalo que los acompaña. Podría ser también el caso de algunas marcas de patatas y snacks que incluyen obsequio en el interior de la bolsa.
El anteproyecto se encuentra ahora en periodo de audiencia pública para que el sector industrial y los consumidores presenten las alegaciones que crean necesarias antes de que llegue al Parlamento para su aprobación, por lo que nada en esta ley es definitivo. Desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición afirman que uno de los objetivos de la nueva normativa es evitar la «presión publicitaria excesiva» en los niños y que se empeñen en comprar determinados productos.
Las mismas fuentes indican que el anteproyecto es aún muy genérico y «caben distintas interpretaciones», por lo que no pueden concretar cómo afectará finalmente este artículo de la ley a los productos antes mencionados. Habrá que esperar a que se apruebe y desarrolle la norma para comprobar cómo y hasta qué punto se va a aplicar esta prohibición.
Además, el anteproyecto también prevé «la protección de la infancia y la juventud reduciendo la publicidad y el marketing de alimentos dirigidos a los menores de edad, en cualquier medio o soporte de comunicación, y velarán para que los contenidos de los anuncios emitidos entre las seis horas y las veintidós horas no exploten la falta de experiencia y credulidad de dicha población». En esta misma línea, otro artículo recoge que los centros escolares serán «espacios protegidos de la publicidad. Así quedarían prohibidas en los centros escolares «las campañas de promoción alimentaria, educación nutricional o promoción del deporte o actividad física cuando éstas no hayan sido previamente supervisadas y autorizadas por las autoridades competentes en materia sanitaria».
Uno de los objetivos: Luchar contra el sobrepeso
Además, el anteproyecto también prevé «la protección de la infancia y la juventud reduciendo la publicidad y el marketing de alimentos dirigidos a los menores de edad, en cualquier medio o soporte de comunicación, y velarán para que los contenidos de los anuncios emitidos entre las seis horas y las veintidós horas no exploten la falta de experiencia y credulidad de dicha población». En esta misma línea, otro artículo recoge que los centros escolares serán «espacios protegidos de la publicidad. Así quedarían prohibidas en los centros escolares «las campañas de promoción alimentaria, educación nutricional o promoción del deporte o actividad física cuando éstas no hayan sido previamente supervisadas y autorizadas por las autoridades competentes en materia sanitaria».
Uno de los objetivos: Luchar contra el sobrepeso
Estas medidas forman parte de la estrategia del Ministerio de Sanidad que, con la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, pretende unificar en una sola norma toda la legislación de alimentos y nutrición con el objetivo de reforzar la seguridad de los ciudadanos en materia alimentaria. Asimismo, con esta legislación se pretende frenar el aumento de la obesidad en la población infantil española.
Precisamente, el pasado 2 de octubre, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunciaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que la nueva ley limitará el contenido de los ácidos grasos trans (obtenidos a partir del proceso de hidrogenación de algunas grasas vegetales) en los alimentos e incluirá una estrategia nacional para fomentar una alimentación saludable y prevenir la obesidad.
Según los datos de la Encuesta Nacional de Salud, uno de cada dos adultos está obeso o tiene sobrepeso mientras que, en niños y adolescentes, el 9,13 por ciento tiene obesidad y el 18,48 por ciento sobrepeso. Lo que es lo mismo, uno de cada cuatro niños españoles tiene exceso de peso. Esta alta tasa de obesidad infantil tiene una enorme trascendencia en términos de salud, esperanza de vida e impacto económico: en 2002, se calculó que los costes asociados a la obesidad sumaban unos 2.500 millones de euros anuales, lo que representa, aproximadamente, el 7 por ciento del gasto sanitario total.
Precisamente, el pasado 2 de octubre, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunciaba en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que la nueva ley limitará el contenido de los ácidos grasos trans (obtenidos a partir del proceso de hidrogenación de algunas grasas vegetales) en los alimentos e incluirá una estrategia nacional para fomentar una alimentación saludable y prevenir la obesidad.
Según los datos de la Encuesta Nacional de Salud, uno de cada dos adultos está obeso o tiene sobrepeso mientras que, en niños y adolescentes, el 9,13 por ciento tiene obesidad y el 18,48 por ciento sobrepeso. Lo que es lo mismo, uno de cada cuatro niños españoles tiene exceso de peso. Esta alta tasa de obesidad infantil tiene una enorme trascendencia en términos de salud, esperanza de vida e impacto económico: en 2002, se calculó que los costes asociados a la obesidad sumaban unos 2.500 millones de euros anuales, lo que representa, aproximadamente, el 7 por ciento del gasto sanitario total.



