Valoración:
Criminales a sueldo de Al Qaida pueden ser los autores. Los terroristas esperarían a tener a las víctimas para la reivindicación
El secuestro de los españoles pudo ser un encargo de Al Qaida a mercenarios
Del girigay al silencio
Si hay algo que tiene claro el Gobierno en esta nueva crisis es que no va a salirse de los lugares comunes en sus declaraciones. Escarmentado como está por el «caso Alakrana», donde la incontinencia verbal de los ministros -con las consiguientes meteduras de pata- fue la nota predominante, esta vez ha decidido que es mejor estar callado. Cada día tiene previsto hacer un comunicado, pero si todos son como el de ayer quizá podría ahorrárselo. Veamos: «Se continúa trabajando en las gestiones encaminadas a conocer la localización exacta» de las víctimas (claro); «se siguen manteniendo contactos a todos los niveles tanto con las autoridades mauritanas como con las de los países de la zona» (normal); el Ejecutivo está llevando a cabo contactos y gestiones con otros gobiernos para «garantizar la mayor información y cooperación posible en este caso» (lógico), e informa a los familiares de las tareas que realiza con el «objetivo prioritario» de no poner en riesgo la vida de los secuestrados (faltaría más). A eso se le llama prudencia.
El fantasma del caso del atunero «Alakrana» parece pasearse estos días por Mauritania imponiendo silencio más absoluto. Ni el Gobierno de este país magrebí, ni España, ni Malí se han pronunciado oficialmente en las últimas horas sobre el posible paradero de los tres cooperantes españoles secuestrados desde el domingo cuando viajaban por Mauritania con una ONG española. «Prudencia con los datos que se hacen públicos», pedía en la mañana de ayer un diplomático español en Nuakchot, la capital del país. Y es una consigna que se sigue a rajatabla por todos los que intervienen en la solución de la crisis.
Tampoco ha hecho público ningún tipo de reivindicación ni Al Qaida del Magreb, el grupo terrorista que se supone los apresó, ni ninguna otra organización se ha adjudicado la autoría del crimen.
Subcontrata de Al Qaida
Una de las teorías que se barajan, según fuentes cercanas a la investigación consultadas por ABC, es que los individuos que han secuestrado a Albert Vilalba, Roque Pascual y Alicia Gámez son mercenarios o miembros de una banda delincuentes. Ellos serían los encargados de entregarlos a terroristas de Al Qaida en algún lugar del Sahara o el Sahel. Esto podría explicar, según estas mismas fuentes, el retraso a la hora de hacer pública una reivindicación y el hecho de que la acción se llevara a cabo en una carretera de la costa atlántica de Mauritania, lejos de la inmensidad del Sahara donde suelen moverse y tener sus campos de entrenamiento estos peligrosos criminales.
Donde sí se ha movido algo en las últimas horas es en el poder mauritano. El máximo responsable del Estado Mayor de la Gendarmería, el general Ahmed Uld Bekrine, fue ayer destituido de su puesto. Bekrine era hasta ahora el encargado de las patrullas por las carreteras y los núcleos rurales del país.
Aunque la nota oficial no lo relacionaba con el secuestro de los españoles, algunos analistas políticos no dudan de que el descontento del presidente Mohamed Uld Abdel Aziz por cómo se ha gestionado el secuestro en las primeros tres días está detrás de la medida.
Compañero de golpe
En todo caso, la búsqueda de los españoles en el desierto está siendo llevada a cabo por miembros del Ejército. Bekrine fue uno de los hombres que respaldó el golpe de estado que dio en agosto de 2008 Abdel Aziz, quien lo había ascendido a general recientemente. El sustituto de Bekrine es el coronel Ndiaga Diang, hasta ahora secretario general del Ministerio de Defensa.
Los partidos políticos mauritanos, tanto afines al poder como de la oposición, han condenado el secuestro de los españoles. es la primera vez que un acto de este tipo tiene lugar en este país desértico y poco poblado.
Ni cuántos ni dónde
Tampoco da datos concretos el Gobierno de Nuakchot ni de cuántos hombres están empleando, ni con qué medios ni en qué zonas se centran los rastreos. Algunos relacionan incluso la caída del gendarme jefe con un posible paso hacia territorio malí de los secuestradores con los tres españoles. Nada se confirma tampoco a nivel oficial al respecto. «Sospechamos que podrían querer traerlos» hacia Malí, dice desde Bamako un diplomático occidental.
Quienes sí han mostrado ya su disposición a cooperar en la localización de los rehenes son los rebeldes tuaregs, en proceso de dulcificar sus relaciones con las autoridades de Bamako, como confirma el Congreso Mundial Amazig (CMA), que agrupa a bereberes de todo el norte de África. «La resistencia tuareg está dispuesta a colaborar y ya están atentos a cualquier movimiento sospechoso» en el norte de Malí, explica desde Marruecos Rachid Raha, vicepresidente del CMA.
Esa zona se ha convertido en un lugar predilecto de Al Qaida del Magreb para retener a rehenes occidentales. Es allí casi con toda seguridad donde se encuentra el francés secuestrado hace una semana y que, supuestamente, se halla en manos de la «rama dura» de Al Qaida.
«Sólo una minoría» de los tuaregs se dedican al bandidaje y «no son para nada cómplices de Al Qaida», como alguna vez han dejado caer las autoridades de Malí y Níger, añade Raha.
Nuevo Depósito AZUL 15. 3,25% TAE a 15 meses. iBanesto da más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook