El vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Josep Lluís Carod-Rovira, criticó ayer que «haya quien piense» que el archivo fotográfico de Agustí Centelles únicamente estará a disposición de todos los ciudadanos «si está fuera de Cataluña», informa Europa Press. Tras una rueda de prensa en Palma de Mallorca, se refirió así a las palabras de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, quien señaló el lunes que había hablado con el conseller de Cultura de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, y que intentaba convencerle de que el fondo, cuyos descendientes han acordado vender al Ministerio para que sea expuesto en el Centro de la Memoria Histórica de Salamanca, es un bien que estará «a disposición de todos los ciudadanos».
Asimismo, Carod remarcó que, mientras el Gobierno catalán tuvo «lealtad institucional» con el Ejecutivo central al ser el «heredero democrático del Gobierno de la República», éste no «correspondió a la Generalitat con la misma lealtad». El vicepresidente señaló que el propio Agustí Centelles, al hablar de sus fotografías, señalaba que «son una mirada catalana de la realidad» por lo que, según opina, «se entienden mejor en el contexto geográfico catalán, que no a centenares de kilómetros de distancia». No obstante, Carod-Rovira indicó que continuarán los contactos con la Administración estatal para «ver de qué manera se llega a una solución satisfactoria».
Por su parte, el vicepresidente de ICV, Jordi Guillot, pidió ayer «humildad» al Gobierno catalán para poder encontrar soluciones en el caso del archivo Centelles, «porque la Generalitat ha tenido 29 años para hacerse con este archivo y para reconocer la figura y la obra del padre del fotoperiodismo catalán». ICV marca así distancias con el conseller de Cultura de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, aunque Guillot cree que, al margen de la titularidad del archivo, las instantáneas de Centelles se deberían quedar en Cataluña.


