Valoración:
Desde acusaciones de belicismo incompatible con un Nobel de la Paz hasta reproches por establecer plazos fijos de retirada
Actualizado Jueves , 03-12-09 a las 12 : 52
Al apropiarse de la guerra de Afganistán con el acelerado despliegue de 30.000 tropas adicionales, el presidente de Estados Unidos ha empezado ya a cosechar abundantes demostraciones de falta de respaldo, sobre todo entre los extremos de sus aliados y rivales políticos. Desde la izquierda, que tanto apreció la oposición del candidato Obama a la guerra de Irak, la escalada planteada para el frente afgano constituye una traición, con reproches de un belicismo incompatible con un Nobel de la Paz.
Mientras que desde el Partido Republicano, pese a respaldar sacrificios adicionales en Afganistán, se han cargado las tintas contra la imposición de un plazo de retirada a partir de julio del 2011. Con el argumento analógico de que cuando George W. Bush ordenó un refuerzo de 21.500 tropas para Irak, tuvo la precaución de rechazar calendarios arbitrarios que pudieran servir como ventaja estratégica para el enemigo.
Todo este abundante torrente de reproches contra la «guerra de Obama» incluso ha llegado hasta cuestiones estrictamente militares como la viabilidad física de desplegar para el próximo verano un refuerzo de 30.000 soldados en Afganistán. Reto que se enfrenta a la pesadilla logística de un país sin acceso al mar, rodeado en su mayor parte por países hostiles a Estados Unidos y con un déficit abismal de infraestructuras.
Las dudas hacia la nueva estrategia incluso han emanado desde el gobierno de Kabul. Con figuras como Segbatullah Sanjar, principal consejero político del presidente Karzai, cuestionado las órdenes de Washington en los siguientes términos: «Nosotros no hemos podido solucionar el problema de Afganistán en ocho años y ahora Estados Unidos lo quiere hacer en dieciocho meses. No veo cómo se puede hacer».
La desconfianza hacia la escalada militar de la Casa Blanca también estaría enraizada entre los votantes americanos, que parecen inmunes al argumento reiterado de que la seguridad nacional de Estados Unidos pasa por el frente afgano. La última cala demoscópica de la compañía Gallup indica que la gestión afgana del presidente Obama sólo cuenta con el respaldo de un 35 por ciento del electorado americano, con retrocesos de dos dígitos registrados desde septiembre entre republicanos, demócratas e independientes.
Dentro de este profundo debate, la plana mayor de la Administración Obama desfiló el miércoles por el Congreso federal para justificar ese costoso esfuerzo de perseverancia en Afganistán. En su contencioso testimonio ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado, el titular de Defensa, Robert Gates, llegó a advertir que un fracaso en Afganistán «tendrá graves consecuencias para América y el mundo».
Sin embargo, destacados senadores demócratas como Carl Levin, presidente del Comité de Fuerzas Armadas, no han disimulado sus dudas ante la escalada de tropas americanas para hacer frente a una amenaza que corresponde combatir a los propios afganas. Sin importar el pesimitas diagnóstico reiterado por el jefe de la Junta de Estado Mayor, almirante Mike Mullen, sobre la «influencia dominante» que la insurgencia de los talibanes tiene en 11 de las 34 provincias de Afganistán.
En su turno de explicaciones en la colina del Capitolio, Hillary Clinton reiteró su confianza en que la Administración Obama no se encuentra limitada por un calendario de refuerzos y salida A juicio de la responsable diplomática, «lo que hemos hecho es dejar muy claro a todas las audiencias que Estados Unidos no tiene ningún interés en ocupar Afganistán». Pero según el republicano John McCain, se está dejando sonar «una trompeta incierta» en el delicado frente de Afpak.
El general Stanley McChrystal, jefe de todas las tropas extranjeras en Afganistán, insistió ayer a sus comandantes en que el conflicto de ocho años entra en una fase decisiva después de la «nueva claridad de misión» trasmitida por el presidente Obama, «con un nivel de compromiso que no hemos tenido antes y que va a cambiar todo». El responsable militar recalcó que «la cosa más importante que vamos a hacer en el futuro» es fortalecer las fuerzas de seguridad locales para dar una oportunidad al pueblo afgano.
Nuevo Depósito AZUL 15. 3,25% TAE a 15 meses. iBanesto da más.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook