Lunes
, 30-11-09
La madre de Diego Salvá, guardia civil asesinado por ETA, junto a otro compañero, el pasado 30 de julio en Calvi, Mallorca, subió a la tribuna de oradores sin que estuviera prevista su intervención. «Desde el 30 de julio ostento un título que me gustaría mantener mucho, mucho, mucho tiempo. Soy la madre de la última persona asesinada por ETA», comentó en el homenaje que el Gobierno vasco dedicó a las víctimas de ETA y que, en su tercera edición, consiguió congregar a todas las asociaciones de ámbito nacional.
«¡Viva España!»
Otra víctima, Lourdes Rodado, viuda del brigada Luis Conde, asesinado en Santoña en septiembre de 2008, concluyó su intervención pidiendo que no se vuelva a negociar con ETA y con un «¡viva España!». Fue el único discurso que no aplaudieron los representantes nacionalistas.
Por su parte, el lendakari, Patxi López, se mostró convencido de que la batalla contra el terrorismo «se ha ganado» y que en su «ocaso sucio y borroso» es preciso «vencer a la intolerancia» y a las ideas que justifican esas acciones terroristas», informa Ep.
A juicio de López, la ciudadanía vasca «ha despertado de su sopor y se está enfrentando a su responsabilidad colectiva» gracias a «la voz callada y acallada de las víctimas», que han demostrado «una firmeza que muy pocas sociedades pueden reivindicar». «Y nos hacéis falta. Hace falta la memoria, el testimonio de todo el horror sufrido para marcar a fuego los límites que las sociedades democráticas no podemos traspasar», agregó ante la atenta mirada, entre otros, de Juan José Ibarretxe, José Antonio Ardanza y Carlos Garaicoetxea y del presidente del PNV, Íñigo Urkullu.
Urkullu, que parecía haber salido del sopor del que hablaba el lendakari, apeló al término del acto a la necesidad de reconocer «el sufrimiento y el olvido» que las víctimas han podido padecer a lo largo de los años. Este mensaje no debió llegar con suficiente contundencia años atrás al conjunto de las organizaciones de víctimas, al menos a las de ámbito nacional, ya que por dos veces estuvieron ausentes de los homenajes que organizó Ibarretxe.
López invitó, además de a autoridades y representantes de las distintas formaciones políticas, a miembros de todos los colectivos de víctimas de España -el ex líder del PP vasco y eurodiputado, Carlos Iturgaiz, se felicitó de que las cosas «estén cambiando» en el País Vasco-, a afectados a título individual y, también, a víctimas de otros grupos terroristas como el GAL o el Batallón Vasco Español (BVE).


