Lunes
, 30-11-09
El PSOE no quiso introducir en la proposición no de ley sobre la Presidencia europea pactada la pasada semana con el PP, y a la que se sumaron CiU y PNV, una alusión a la condición especial de Ceuta y Melilla, por su situación de alejamiento de la península y de frontera con Marruecos, según supo ABC de fuentes parlamentarias.
Los populares pretendían que se instara a tener en cuenta los efectos de la aplicación de las políticas comunitarias en las dos ciudades autónomas, que no se benefician del estatus de regiones ultraperiféricas, como en el caso de Canarias. El intento del PP se produjo en los últimos momentos de la negociación, cuando ya se habían pactado la mayoría de los puntos en los que había acuerdo y se habían excluido aquellos en los que había posturas irreconciliables, como Cuba o la Alianza de Civilizaciones.
Los socialistas, a pesar de que se muestran de acuerdo en que las dos ciudades autónomas deberían tener algún tipo de estatus que compense su situación geográfica de alejamiento de la Península, no consideraron oportuno aceptar la propuesta de los populares. El Gobierno teme que incluir ese objetivo entre las prioridades de la Presidencia europea enturbie sus buenas relaciones con Rabat, muy sensible a cualquier decisión que pueda ser interpretadas como un mayor anclaje de Ceuta y Melilla en España.
Tanto Ceuta como Melilla vienen reclamando desde hace tiempo que se considere su situación y, de hecho, mañana mismo, los presidentes de las dos plazas del norte de África, Juan Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente, tienen previsto reunirse en Málaga para solicitar al Ejecutivo que apoye durante su Presidencia europea que ambas ciudades, gobernadas por el PP, sean consideradas Regiones Ultraperiféricas de la UE.
Zapatero dice «no»
Imbroda afirmó recientemente en un pleno de la Asamblea melillense que Vivas le había comunicado que el Gobierno de Zapatero no iba a atender su reivindicación, que recientemente hicieron llegar al secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido.
También el consejero de Economía y Empleo de Ceuta, Guillermo Martínez, planteó en la Comisión General de las Comunidades Autónomas celebrada en el Senado, en presencia de López Garrido, la demanda para obtener un estatus equivalente al de Región Ultraperiférica. «Es el momento de poner toda la carne en el asador en este reconocimiento; objetivamente Ceuta tiene unos condicionantes y unas peculiaridades que la hacen acreedora de fondos estructurales», afirmó. López Garrido aseguró que el Gobierno coincide con las demandas de Ceuta y Melilla y que serán tenidas en cuenta durante la Presidencia.
En cualquier caso, el Gobierno mantiene una gran cautela a la hora de abordar con Marruecos cualquier asunto que pueda resultar problemático, como por ejemplo la delimitación de aguas entre Canarias y la costa marroquí, donde se realizan prospecciones petrolíferas. Igualmente, España no ha pedido aún formalmente a Marruecos la apertura de negociaciones para crear una aduana comercial en Ceuta, que permita las exportaciones legales hacia ese país, lo mismo que se hace desde Melilla.
El pasado miércoles, la Comisión de Exteriores del Congreso aprobó una proposición no de ley, presentada por IU, instando al Ejecutivo a negociar un acuerdo para establecer esa aduana comercial en la frontera del Tarajal, histórica reivindicación de los ceutíes. El objetivo es convertir a Ceuta en una plataforma logística de servicios de la UE para el norte de África.
La proposición fue apoyada por el PP y también por el PSOE, aunque los socialistas introdujeron una enmienda en la que se apuesta por que las negociaciones se abran «en el momento en que se considere más oportuno para el éxito de las mismas».


