Domingo
, 29-11-09
Hace un año que el escultor valenciano Miquel Navarro (Mislata, Valencia, 1945) fue elegido académico de número y hoy, por fin, leerá su discurso de ingreso en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la que ocupa la vacante dejada por Juan de Ávalos, fallecido en julio de 2006. Navarro, que toma asiento en la Sección de Escultura, es uno de los referentes más importantes del arte contemporáneo español, con una amplia proyección internacional. Su contribución a la renovación del lenguaje escultórico le ha sido reconocido con el premio Nacional de Artes Plásticas (1986) y el premio Julio González (2008), entre otros galardones.
El creador valenciano ingresa en la Academia con la intención de llevar su experiencia como artista, que es para él «una manera personal de ver las cosas y reflexionar sobre ellas, y responder también a las consultas» que se le puedan hacer, informa Efe. Fascinado por el espacio urbano, considera que su obra encaja «en una pluralidad interesante y rica de conceptos diferentes» que caracteriza la institución, a la que define como la «gran base de documentación artística y prestigioso órgano de opinión» que «vela por el patrimonio histórico y contemporáneo del arte».
Miquel Navarro se opone a las voces que insisten en la crisis del arte. «El arte es idea y creación y pienso que ésta no se encuentra en crisis. Estamos en un momento donde coexisten varias maneras de trabajar astísticamente con muy buenos resultados», dice el artista.
A modo de homenaje previo a su ingreso en la Academia, su obra «Viaje en la ciudad-bajo la luna II» -perteneciente al Centro Georges Pompidou- se exhibe en el Museo de la Arquitectura y del Patrimonio de París.


