Sábado
, 28-11-09
Pasen y vean, si su bolsillo está a la altura: diamantes incrustados sobre almohadas, «pen drives», ropa interior, teléfonos móviles... y precios con muchos ceros a la derecha. Continúen y admiren: un coche Zenvo ST-1 de 1.104 caballos por 950.000 euros. ¿Les parece poco? También hay yates valorados en millones de euros o cigarros envueltos en oro por sólo 500. Puestos a gastar, busquen lo más excéntrico y glamuroso. Si hay un lugar donde se pueda encontrar, ése es el referente en ferias de lujo de todo el panorama internacional: «Millionaire Fair».
Esta muestra pone el acento anualmente sobre un escenario donde sólo la suntuosidad y la ostentación tienen cabida. La feria está dirigida exclusivamente a, como su nombre indica, millonarios. España tanto en su edición catalana como en la futura madrileña se ha mirado en el espejo de esta exhibición a la riqueza, que va camino de celebrar su 17ª edición.
El holandés Yves Gijrath fue su ideario. La primera tuvo lugar en 2002. Comenzó en Amsterdam y ahora hace parada en las principales ciudades del planeta: Moscú, Munich, Estambul, Shangai o Dubai, durante todo el año.
«Millionaire Fair», que apenas se resiente por la crisis económica, es visitada año tras año por miles de millonarios -entre 20.000 y 40.000 en cada muestra-. En su quinta edición de 2009 en Moscú, una de las más importantes, uno de los productos que más ha llamado la atención ha sido una limusina-discoteca de 13,5 metros de largo valorada en 220.000 euros.
Hasta viajes al espacio
Las vacaciones y el descanso toman otro cariz cuando se goza en demasía de liquidez. «Millionaire Fair» también ofrece viajes singulares como lo hacen otras muestras de lujo especializadas. Según un estudio de «Luxury Travel Market», una feria dedicada a este sector, el turismo de lujo mueve 121.000 millones de euros anuales, o lo que es lo mismo, el 25 por ciento de las facturaciones turísticas internacionales en el mundo.
Según apunta su informe, las necesidades van desde alquiler de villas de lujo a islas privadas con servicio doméstico y mayordomo, yates, viajes en «jets» privados o viajes al espacio. En cuanto a las preferencias de destinos: Oriente Medio y el Mediterráneo con alquiler de villas en Ibiza, Costa Esmeralda, Grecia... Y si no pueden permitírselo, ya saben que soñar no cuesta dinero.


