Sábado
, 28-11-09
Los fogones cordobeses vivieron ayer una de sus noches más especiales con la celebración de la Gran Gala de la Gastronomía Cordobesa, un evento que tuvo lugar en el Círculo de la Amistad y que contó con la participación de nueve de los mejores restaurantes de la ciudad incluidos dentro de la Guía Repsol: El Caballo Rojo, Pic-nic, Puerta Sevilla, El Choco, Tempura, El Churrasco, Bodegas Campos, Casa Pepe de la Judería y La Almudaina.
Algo más de 300 personas fueron las afortunadas que consiguieron una entrada, cuyo precio era de 80 euros, para asistir a esta cita, en la que los establecimientos hosteleros mostraron sus mejores platos.
Todos los fondos se destinarán a proyectos educativos puestos en marcha en Andalucía por la Fundación Ábaco.
La organizadora de la gala, Almudena Villegas, explicó que es la primera vez que se celebra una reunión de estas características en España, motivo por el que el acto contó con la presencia de personalidades como el presidente de la Real Academia Española de la Gastronomía, Rafael Ansón, y su homóloga de la Cofradía de la Buena Mesa, Imelda Moreno de Arteaga.
Tras un aperitivo inicial, fue el turno de cada uno de los restaurantes para que presentaran sus platos. La variedad y la utilización de productos típicos de la tierra fueron las notas dominantes.
El restaurante Puerta Sevilla sirvió una lasaña fría de foie con queso de Zuheros y membrillo de Puente Genil, todo ello caramelizado con manzana y azúcar glass. Por su parte, La Almudaina presentó una ensalada melón con una salsa hecha a partir de mayonesa, nata, almíbar y Pedro Ximénez, mientras que El Caballo Rojo se decantó por un bacalao a la canela y al aceite de oliva.
Otros restaurantes prefirieron propuestas menos habituales. Éste fue el caso de El Choco, con Kisko García a la cabeza, quien presentó unas alcachofas en aceite de oliva, gambas blancas de Huelva y «mezclum» de hierbas. El jefe de cocina del Tempura, Antonio López, hizo las delicias de los presentes con sus raviolis de rabo de toro con puré de patata al aroma de romero.
El postre fue realizado por Casa Pepe de la Judería. El responsable de sus fogones, Perico Ortega, presentó una sopa de amanecer de Córdoba con falsa tierra de avellanas y cremoso de chocolate especiado. Para ayudar a digerir la comida, la velada terminó con la actuación musical de Las Seventies.


