El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, muestra su convicción de que la economía española seguirá pronto a la recuperación que disfrutan ya las europeas y que la recesión podría concluir este mismo año, pese a los augurios más pesimistas expresados por la Comisión Europea y el FMI.
En declaraciones al diario alemán «Spiegel» con motivo de su próxima visita, Zapatero confía en que «en el último trimestre del año» o a lo sumo a principios de 2010, el PIB detenga su caída y se una a la recuperación que experimentan desde hace seis meses las grandes economías europeas. «También nosotros entramos más tarde en recesión que, por ejemplo, Alemania», arguye el presidente.
Zapatero, que ha visto a Merkel sustituir su cumbre bilateral anual por una cena el miércoles, lanza también una critica al unilateralismo alemán en las ayudas a la industria automovilística y, en referencia a los planes «renove», que Berlín lanzó mucho antes que Madrid, dice haber echado de menos una mayor coordinación. Ejemplo de ella, pone la que se produjo entre los gobiernos europeos a fin de evitar que el sistema financiero se desmoronase.
En otro orden, Zapatero habla del Tratado de Lisboa como de una «nueva energía para Europa». Cree que la UE «tiene fuerza, pero necesita un nuevo dinamismo» y sus ciudadanos no pueden desesperarse con debates que durarían años sobre cómo modificar las reglas de juego.
El presidente va hasta destaca, pese a la controversia, la gran capacidad de los desconocidos presidente del Consejo Europeo y Alta Representante para la Política Exterior, lo que en su opinión subrayaría «el gran futuro» de Europa. «Podemos ser los primeros; somos los primeros -añade- en valores democráticos y ahora tenemos que darnos la capacidad de ser también los primeros en innovación y capacidad creativa».
Rodríguez Zapatero aborda también la cuestión de la piratería ante las costas de Somalia y aboga por la destrucción de las bases de las embarcaciones, una tarea para la que la UE quiere formar soldados somalíes.
Insiste asimiso en reclamar que la ONU plantee alguna iniciativa y la necesidad de mejorar la seguridad en los barcos y en tierra.


