POR ROCÍO OVALLE
BARCELONA. La campaña en internet que Obama llevó a cabo durante las presidencialesde 2008 fue decisiva para su victoria, un ejemplo de cómo usar las redes sociales que, sin embargo, no se puede aplicar en Europa, al menos por ahora.
Aun así, las posibilidades que tienen la alianza entre tecnología y la política son amplias y cambian a velocidades de vértigo. Para discutir cómo interaccionan, y ampliar los horizontes del debate, el Personal Democracy Forum se trasladó en su sexta edición de Nueva York a Barcelona. En los debates de este fin de semana participaron, entre otros, la directora del video de Obama, Kate Albrigth-Hanna, el director de política de Facebook, Richard Allan, o el Presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach.
La primera experiencia europea se resolvió con éxito de participación, 420 asistentes que superaron las expectativas de la organización, una cita que atrajo a numerosos europeos (más del 65%). Cargados de portátiles, iPhones, iTouch y demás gadges, los asistentes iban «twiteando» al tiempo que participaban en los actos.
Los políticos no pueden «pasar» de las nuevas tecnologías y las posibilidades que les ofrecen. Hasta hace bien poco, no eran conscientes del gran poder que tiene internet: se usaba como fuente de ingresos pero no como plataforma de difusión. En Europa seguimos retrasados respecto a las grandes maquinarias de comunicación estadounidenses. Tenemos miedo. Y es que en internet los asesores de comunicación pierden el control.
Durante la campaña de Obama, por seguir con el ejemplo, sólo uno de cada diez de los 1.500 millones de videos de Obama y McCain en «youtube» eran propaganda de los partidos. En España, particularmente, se sigue valorando positivamente que los líderes políticos escriban blogs a pesar de que los expertos lo negaron rotundamente en la reunión de este fin de semana, ya que de este modo el político se «expone» a la opinión pública.
Además, en Europa «la comunicación sigue siendo unidireccional» según el «gurú de internet», Ravi Sighn, y «se le debe dar al votante el poder» de generar un «feedback». El fundador de la conferencia, Andrew Rasiej, afirmaba en este sentido en una entrevista reciente que lo que el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, debería haber hecho es crear las herramientas para que sea la ciudadanía la que avise al Ayuntamiento de los lugares donde se necesitan obras públicas, en lugar de crear una «web» para decir dónde están.
No sin mi facebook
Las redes sociales lo han cambiado todo, hasta el punto de que «si alguien no está en Facebook, algo extraño le ocurre», como afirmó David All, uno de los experto en comunicación mejor valorados. Facebook cuenta con 300 millones de usuarios en todo el mundo. Pero no hay acuerdo sobre cómo deben los políticos estar en contacto con los votantes. Sighn es partidario de estar en todos los sitios en los que sea posible; Rasiej advierte: «Es más importante el compromiso que el número de seguidores».
«No se trata sólo de poner internet al alcance de todos, sino de conducir a la sociedad para que pueda organizarse», comenta Herman, un joven belga que asistió al congreso.Un ejemplo de esta organización es el Twestival a través del cual la red Twitter consiguió recaudar durante diez meses 750.000 dólares para causas humanitarias. El dato negativo de la jornada lo protagonizaron los jóvenes españoles: 72 minutos al día de media invierten en la red social Twenty.