Valoración:
Publicado Domingo , 22-11-09 a las 16 : 11
Dos pistoleros y tres disparos, uno de los cuales hirió mortalmente en la cabeza al entonces alcalde popular de Polop (Alicante), Alejandro Ponsoda, a las puertas de su casa al anochecer del 19 de octubre de 2007. Tras dos años de silencio, las piezas del puzzle han comenzado a encajar ahora, después de que la Guardia Civil detuviera el viernes a dos individuos de nacionalidad checa afincados en Alicante. Según los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) se trata de los dos sicarios que asesinaron a Ponsoda.
Pero mientras la nómina de detenidos por este caso se eleva ya a seis, aún quedan muchas dudas por aclarar. Las investigaciones se centran en uno de los establecimientos más conocidos de la vida nocturna de Benidorm, el club de alterne «Mesalina», donde según los agentes se habría planeado el crimen y se habrían realizado los contactos para contratar a los dos sicarios del Este.
Un testigo protegido
Los vecinos de Polop se han estremecido al saber que, según la Guardia Civil, dos miembros de la actual Corporación municipal tuvieron un papel destacado en las reuniones celebradas en el «Mesalina» para acabar con la vida de Ponsoda. Un hombre profundamente religioso que gobernaba el Ayuntamiento de Polop desde 1995, elegido siempre por mayoría absoluta.
Entre los detenidos se encuentra el encargado del club, un hombre de nacionalidad uruguaya llamado Ariel que permanece ingresado en prisión desde el viernes, y uno de sus propietarios del «Mesalina», un empresario llamado Pedro que tiene algo más de 60 años. A lo largo de todo el día de ayer, los agentes tomaron declaración a varios empleados y a las prostitutas que ejercen en el establecimiento.
Un testigo protegido —un empleado de la misma casa citas, según algunas fuentes— habría jugado un papel clave para conducir a la Guardia Civil hasta el resto de implicados. Los intereses urbanísticos, aún por determinar, se barajan como la causa más probable del crimen.
Cuando muchos temían que la investigación hubiera conducido a un callejón sin salida, el caso se reactivó el pasado día 5, cuando la Guardia Civil detuvo a Raúl Montero Trevejo, un hombre de 34 años huido de la Justicia desde noviembre de 2007, dos semanas después del asesinato de Ponsoda. La Guardia Civil sospecha que pudo suministrar las armas del crimen.
La pista ha conducido hasta los dos presuntos sicarios. Uno de ellos tiene antecedentes por asalto a viviendas, mientras que el otro trabajaba de camarero en un restaurante de La Nucía. Ambos se habrían visto implicados, junto a Montero, en un caso de extorsión a un empresario de la provincia en 2006.
Todos coinciden en que Alejandro Ponsoda era un hombre sencillo, aparentemente sin enemigos. El tiroteo estremeció a los vecinos de este pueblo de apenas 4.000 habitantes al anochecer del 19 de octubre de 2007. El alcalde había detenido su vehículo a las puertas de su casa. Dos desconocidos, que aguardaban su llegada, abrieron fuego contra él. Una de las balas atravesó el cristal de la ventanilla del coche y le impactó en la cabeza. El regidor falleció una semana después en el hospital.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Facebook ABC.es
ABC.es on Facebook