Sábado
, 21-11-09
EL consejero de Interior de la Generalitat catalana, Joan Saura, organizó ayer una buena. Otra. Poco después, el presidente, José Montilla, le replicó puntualizando lo imposible. Sólo queda que Joan Laporta protagonice una de las suyas y así no faltará nadie. Lo que subyace en todo el «rifirrafe» político catalán son las elecciones del próximo otoño. Unos comicios clave que pueden suponer el descabezamiento del tripartito, el resurgir de CiU y, algo más allá, una primera piedra de toque para Rodríguez Zapatero.
Y para colmo, como telón de fondo, la eternamente esperada sentencia del Estatut, ante la que se posiciona cualquiera que pasa por ahí, presionando, opinando y malmetiendo con la alucinante actitud de un Tribunal Constitucional tan silente como ausente. ¡Qué papelón el que está realizando el Alto Tribunal! Atención, pues, a la que se avecina en Cataluña. La precampaña ha comenzado con imprevisibles consecuencias.
Ángel Expósito Director de ABC

