El responsable de General Motors en Europa se reunió ayer con el ministro de Industria y con el presidente aragonés
General Motors sigue considerando la fábrica de Figueruelas (Zaragoza) como una de sus principales piezas para el futuro de Opel. Desde el Gobierno aragonés afirmaron que el presidente de GM-Europa, Nick Reilly, les aseguró ayer que cuentan con esta planta «a medio y largo plazo». Tras este encuentro con el Ejecutivo autónomo, Reilly se marchó a Madrid para entrevistarse con el ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Las autoridades españolas respiran con alivio tras ver despejado un horizonte que, hasta hace unas semanas, pintaba negro y jugaba políticamente en contra del Ejecutivo de Zapatero. Cuando Magna negociaba la compra de Opel, el Gobierno español permaneció en un criticado segundo plano, frente al liderazgo ejercido por Alemania. Luego se logró negociar con Magna para que rebajara la cifra de despidos que quería llevar a cabo en Figueruelas: de los 1.700 iniciales pasó a 900. Pero con Magna el futuro de la planta aragonesa no estaba tan claro como se dibuja ahora con GM, una vez que la multinacional estadounidense decidió no vender Opel.
General Motors lleva años apostando en firme por Figueruelas y lo va a seguir haciendo, según dijo ayer Reilly a Sebastián. La propia multinacional parece tachar lo que hasta ahora figuraba como un espinoso asunto en la agenda del ministro, quien al término de su encuentro con el directivo de GM no ocultaba su satisfacción. Y eso que no prosperó su intento de comprometer a Reilly para que se asigne a Figueruelas la fabricación de un nuevo vehículo eléctrico, una línea estratégica de futuro para la industria del motor. Aquí, el responsable de GM-Europa no quiso comprometerse.
Financiación europea
Aún con todo, un entusiasta Sebastián afirmó que el Gobierno español va a mediar ante el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para que dé crédito a GM y, así, ayude a financiar en condiciones ventajosas el plan de reestructuración de Opel.
«Figueruelas es un recurso importante para GM y tengo la intención de que siga siéndolo», dijo Reilly en presencia del ministro de Industria. Antes, en su reunión con el Gobierno aragonés, se había pronunciado en la misma línea. En ese encuentro en Zaragoza, el directivo de GM estuvo con el presidente regional, Marcelino Iglesias, y con los consejeros de Economía y de Industria, Alberto Larraz y Arturo Aliaga. Fue el consejero Larraz quien, tras la reunión, afirmó que «la planta de Figueruelas tiene recorrido para medio y largo plazo, esa es la línea en la que se ha expresado en varias ocasiones Reilly».
El Gobierno aragonés insistió ayer en defender las ventajas competitivas de esta fábrica: su capacidad productiva, su preparación tecnológica y una plantilla de trabajadores dispuesta a poner de su parte para dar futuro a la factoría, como en varias ocasiones han afirmado los sindicatos desde el comité de empresa.
El propio Nick Reilly confesó ayer a los medios de comunicación que el jueves, cuando visitó la factoría, se quedó «muy impresionado con los profesionales y las capacidades de la planta de Zaragoza».
Negociación abierta
Lo que falta por saber es qué ajustes acabará aplicando GM en esta factoría. La multinacional ha dicho que presentará el plan industrial para su red europea de Opel en diciembre. Sindicatos y autoridades insisten en que, como mucho, los recortes en Figueruelas deben ser los que se pactaron con Magna: 900 despidos -trabajan un total de 7.500- y mantener la capacidad productiva, aunque la carga de trabajo se adapte a la demanda del mercado en cada momento. Y parece que Reilly es receptivo. Según el consejero aragonés de Economía, si en Figueruelas el plan industrial de GM cambia respecto al que diseñó Magna, «no será para empeorar sino para mejorarlo».
En factorías de otros países el escenario podría no ser tan ventajoso. En unas declaraciones al diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, el propio Reilly ha dejado claro que GM tomará decisiones drásticas para reflotar Opel y que éstas «afectarán a ciertos países más duramente que a otros».


