El Atlético siempre es diferente. Cumple a rajatabla la máxima de Miguel Ángel Gil. «El rendimiento en el fútbol es un estado de ánimo», manifiesta su consejero delegado. El conjunto madrileño sobrevive actualmente en el decimoctavo lugar, en puesto de descenso, en la misma posición que le llevó a Segunda en el año 2000, pero ni sus profesionales ni sus rivales le catalogan como carne del «infierno» que el «Mono» Burgos representó saliendo de una alcantarilla. Al contrario. Adrián López, Colotto y la generalidad de jugadores del Deportivo todavía conceden jerarquía de «grande» a su adversario de hoy: «Es fundamental vencer al Atlético para dejarle a quince puntos y eliminarle como enemigo por las plazas europeas». Ningún profesional del Calderón se atrevería a expresar esta valoración cuando el farolillo rojo se vislumbra dos puntos más abajo.
Aunque Enrique Cerezo señala que «éste es el peor momento desde que soy presidente», lo cierto es que el estado de ánimo que subraya Gil Marín no es de descenso. Quique Sánchez Flores ha redescubierto la autoconfianza de la plantilla.
Quique exige compromiso
A pesar de sumar dos derrotas ligueras consecutivas, sus futbolistas no temen un hundimiento como el que la entidad sufrió en la Liga 99-00. Ese miedo sí existió hace un mes, con Abel en el banquillo. Se mostraba resignado al no encontrar soluciones. Hoy, Quique refleja el mejor estado de ánimo de un equipo que es antepenúltimo.
Sí, su plantel suma una sola victoria, cuatro empates y cinco derrotas. Sí, sus hombres son culpables de doce goles a favor y veintidós en contra. Sin embargo, el cambio en el estilo de juego, la disciplina táctica y la primacía del conjunto sobre las individualidades han recuperado la autoestima de sus hombres.
El entrenador ha vencido a la gripe A con cinco días de cama y ayer se presentó al entrenamiento, bufanda en ristre, barba de una semana y un objetivo. «Hace falta sumar muchos puntos, pero los tres primeros son importantes». Riazor es la meta. Sus muchachos recogen el testigo del adversario: «Si vencemos, Europa aún es posible».
Riki obtiene la cautelar
Su inmediato superior les ha expuesto la necesidad de «un compromiso total» para salir de la crisis. Por eso ha convocado a Forlán, que llegó a las dos de la tarde de ayer, se entrenó solo y subió al autocar. «Hay que darlo todo y más». El preparador decidirá hoy si es titular. Dependerá del compromiso que vea en sus ojos. Sinama sería su relevo. Simao o Reyes, que ha mejorado de su molestia muscular, es la otra duda. Ujfalusi es baja por sentir «malestar general» desde hace unos días.
Enfrente, Lotina podrá alinear a Riki, que obtuvo la suspensión cautelar de su sanción. El Deportivo recurrió una amonestación injusta, recibida en Getafe, por una mano que no cometió. Sergio sí estará ausente por tarjetas.
Deportivo (4-2-3-1): Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Filipe Luis; Antonio Tomás, Rodríguez; Mista, Lassad, Guardado; Adrián.
Atlético (4-4-2): Asenjo; Perea, Pablo, Juanito, Antonio López; Maxi, Assuncao, Raúl García, Simao; Forlán o Sinama, Agüero.