
Mickey Mouse será una de las estrellas del nuevo parque chino / ABC
Mickey Mouse, la ratita Minnie, su amigo Goofy, el Pato Donald, Pluto, Blancanieves y los demás personajes surgidos de la factoría Disney se disponen a dar su particular «Gran Salto Adelante» en China. Considerados una vez iconos del imperialismo yanqui, hoy son tan apreciados y queridos por los niños de la nueva China del crecimiento y el progreso como en cualquier otra parte del mundo.
O incluso más, porque la compañía Walt Disney quiere, como Blancanieves, hincarle el diente a la manzana de este vasto mercado, donde llevaba varios años negociando para construir un parque de atracciones en Shangai. Finalmente, el Gobierno central acaba de dar luz verde a este colosal proyecto, presupuestado en 3.600 millones de dólares (2.432 millones de euros).
«China es uno de los países más dinámicos e importantes del mundo, por lo que esta aprobación supone un hito significativo para la Compañía Walt Disney», se congratuló el presidente de la empresa, Robert Iger. Tras esta primera autorización, la multinacional americana tendrá que seguir negociando con las autoridades y socios locales para alcanzar «un acuerdo final que permita levantar un parque temático al estilo del Reino Mágico, pero adaptado a la medida de las características de Shangai».
Este nuevo Disneyworld ocupará unos 10 kilómetros cuadrados y se ubicará en la moderna zona de Pudong, al este del río Huangpu que divide en dos a esta futurista megalópolis de 19 millones de habitantes. Aunque lo más probable es que su construcción obligue al desalojo de los vecinos de varios barrios, la noticia ha sido acogida con satisfacción por los habitantes de Shangai, que contarán así con un nuevo reclamo turístico tras la Exposición Universal que se celebrará el próximo año.
Desde 2005, Disney cuenta con un parque de atracciones en la antigua colonia británica de Hong Kong. Otra inversión multimillonaria que no está teniendo tanto éxito como se esperaba, pero que no ha disuadido a sus responsables de seguir expandiéndose por el mercado asiático.
Los dibujos animados de Disney son tremendamente populares en China, donde ya emplea a 600 trabajadores en Pekín, Shangai y Cantón (Guangzhou) y vende sus productos en 5.000 puntos de 25 ciudades. Dentro de sus planes de expansión, la compañía, que factura en todo el mundo unos 30.000 millones de dólares (20.272 millones de euros), abrió un centro de estudios de inglés en Shangai para niños entre 2 y 10 años. La «Revolución Cultural» de Walt Disney ya está en marcha en la nueva China.


