Defensa se lió otra vez al informar de un ataque impedido porque la seguridad privada «había ejecutado la disuasión necesaria»

El Gobierno se metió ayer en un nuevo lío informativo, del estilo gastado durante y después del secuestro del «Alakrana», ante un posible ataque a otro pesquero vasco, el «Txori Gorri», que luego pasó a ser una falsa alarma y al final se quedó en un amago de persecución a distancia. Se adelantó el diputado del PNV, Joseba Beloki, al anunciar desde la tribuna del Congreso que un atunero había sido acosado por piratas en aguas del Índico y se había librado del abordaje porque contaba con agentes de seguridad privada a bordo.
La ministra de Defensa, Carme Chacón, preguntada poco después cuando entraba a la Cámara para votar, «confirmaba» el incidente. «La seguridad privada que llevaban a bordo ha ejecutado la disuasión necesaria», sentenció después de explicar que tenía conocimiento de lo ocurrido a través del Centro de Operaciones de Vigilancia Marítima de la Armada (COVAM).
Chacón añadió que todos los pesqueros españoles que faenan en la zona llevan ya vigilantes de seguridad para prevenir posibles asaltos de los piratas.
Según los datos de Defensa, el capitán del pesquero había informado a las 8:36 horas de que dos esquifes le seguían a una distancia de seis millas. Con maniobras evasivas, el «Txori Gorri» los había dejado atrás. Sólo le persiguieron unas ocho millas.
Los armadores y el propio capitán restaron importancia al incidente, incluso hablaron de «falsa alarma». Posteriormente, el departamento que dirige Chacón hizo pública una nota en la que puntualizaba que el patrón había informado que se trataba de una persecución y no de un ataque. En el comunicado, Defensa se limitaba a recordar que el «Txori Gorri» «cuenta a bordo con un equipo armado de protección y seguridad».
El Gobierno está ansioso por demostrar la eficacia de su iniciativa para que los pesqueros lleven vigilantes privados. Esperan que así terminen los intentos de secuestro de los pesqueros. Los armadores han aceptado la idea y contratado los servicios pese a su alto precio, pero siguen empeñados en que lo más eficaz (y barato) sería que la Infantería de Marina se ocupara de defender los barcos.
Según explicó a Efe el primer oficial del «Txori Gorri», los dos esquifes sospechosos les siguieron durante casi media hora, hasta que desistieron después de que el pesquero «abriera» máquinas, cambiara de rumbo e hiciera una maniobra de disuasión. El tripulante aseguró que no se corrió «ningún tipo de peligro». «Nos venían ganando un poco de terreno, pero han abandonado a seis millas del barco, casi doce kilómetros», apostilló.
La oposición aprovechó para volver a reprochar al Gobierno su afán por la propaganda. El diputado del PP, Arsenio Fernández de Mesa, criticó a Chacón por «confirmar solemnemente» un ataque que no lo era. «Tiene que relajarse en sus declaraciones porque los españoles se merecen un poco más de rigor por parte del Gobierno», insistió.


