Viernes
, 20-11-09
E. R. MARCHANTE
El director, John Polson, te sirve un trío para que barajes. Un joven psicópata que ha asesinado a sus padres sale de la cárcel; una chiquilla abandona el hogar para correr en busca de su obsesión; un detective destruido, y que es el responsable policial del joven asesino, se dedicará a su «hobby» favorito: vigilarlo.
Del trío, la figura es Russell Crowe, que interpreta a un grisón y fondón policía sin garra, pues dedica lo mejor de sí mismo a cuidar a su mujer en coma; pero los buenos personajes son los otros, ellos, el joven con una irrefrenable inclinación a matar sin motivo, por el mero placer de ver morir, y la chiquilla obstinada en convertirse en la zona cero de este drama. Y los dos actores que los encarnan, Jon Foster y Sophie Traub, consiguen quitarle con su «frescura» al grumo cualquier sensación de topicazo.
A pesar de ello, «Tenderness» no llega a donde debiera, pues además de un boceto de tres dibujos negruzcos de interior es también una «road movie» que no se mueve y un «thriller» que no asusta. Polson ensaya una narración troceada, suministrándole información por píldoras al espectador y cambiándole el punto de vista a conveniencia, con lo que el suspense se diluye y la lógica interna de la historia se escurre.
Ese intercambio de linterna entre los personajes para alumbrar la historia les procura un «raro» efecto desde la butaca: una insana ambivalencia entre la crueldad y la ternura de la que habla el título.

