Cuando nacen, los niños con síndrome de Down no sufren ningún retraso en su desarrollo. Problemas, como el déficit de memoria, se hacen evidentes al cumplir años. La dificultad de su cerebro para almacenar experiencias es lo que hace más difícil que con síndrome de Down se alcance un desarrollo cognitivo considerado «normal». Lograr un tratamiento que mejore su memoria es lo que persiguen expertos de la Universidad de Stanford y del Hospital Infantil Lucile Packard, en Estados Unidos.
El primer paso ya lo han dado. Han conseguido mejorar las capacidades cognitivas en un modelo animal muy especial, ratones modificados genéticamente para reproducir fielmente este síndrome. Los resultados de este experimento se publican en la revista «Medicina Traslacional». Este avance abre la puerta al desarrollo de fármacos para que los niños con este síndrome mejoren su capacidad para recoger y modular la información. «Teóricamente eso nos permitiría mejorar sus funciones cognitivas», señala Ahmad Salehi, autor principal de la investigación. El tratamiento podría ser también útil en adultos porque les ayudaría a luchar contra el riesgo de demencia que presentan a partir de los 50 años.
Fármacos desarrollados
El estudio muestra qué es lo que falla en el cerebro del síndrome de Down. Las personas que nacen con una copia extra del cromosoma 21 luchan por utilizar información espacial para crear nuevas memorias, una función que depende del hipocampo. Los problemas en el hipocampo se deben a una falta de una sustancia en el cerebro llamada norepinefrina. En el experimento, el tratamiento restableció los niveles de norepinefrina y mejoró la memoria de los ratones.
Los medicamentos que favorecen la producción de esta sustancia ya se están probando contra la fibromialgia . Si se demuestra su seguridad, no habría que esperar tanto tiempo a que los tratamientos lleguen a las consultas.


