
Actualizado
Jueves
, 19-11-09 a las 08
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La semana pasada Genoveva Casanova viajó a México D.F. con sus hijos, Luis y Amina Martínez de Irujo, para acudir a la boda de su hermana Denisse, con quien había tenido sus más y sus menos en los últimos meses. Tan tirante estuvo la relación entre las hermanas que incluso hubo quien pensó que Genoveva no acudiría al enlace. Nada más falso. Por encima de las disputas que hay en todas las familias Genoveva no pensaba perderse la boda de su hermana y de ahí que estuviera una semana en su ciudad natal, al lado de sus padres, que volvieron a unirse por este acontecimiento familiar (llevan años separados)y festejara la unión de su hermana, que se casó con un vestido de Rosa Clará.
No hacía mucho que Genoveva había estado en México y por eso se pensó si Luis Miguel la acompañaría en la boda. Según fuentes muy cercanas a la ex mujer de Cayetano Martínez de Irujo, en ningún momento se barajó esa posibilidad, puesto que los dos son conscientes del revuelo que se habría organizado en la ceremonia si acude el famoso cantante. Genoveva y Luis Miguel continúan su relación, están muy bien, pero entienden que cuanto más alejados estén del ruido mediático más ganarán en tranquilidad y estabilidad. Viven a miles de kilómetros, pero han conseguido sentar una relación con una base muy sólida donde la distancia no tiene por qué ser el olvido. Se ven mucho más de lo que algunos creen. Lo que ocurre es que disponen de medios para pasar desapercibidos hasta que les vuelvan a pillar. Mientras, nada como disfrutar de la placentera vida discreta al margen de objetivos. En eso están.


