
El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, este miércoles en el Congreso de los diputados / IGNACIO GIL
Actualizado
Miércoles
, 18-11-09 a las 23
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Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27 celebran este jueves una cumbre extraordinaria para intentar elegir al presidente permanente de la UE y al nuevo Alto Representante de la Política Exterior en un clima de confusión por la
multiplicidad de candidatos, la falta de transparencia y las discrepancias entre los líderes.
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, se encuentra entre los favoritos para convertirse en el nuevo jefe de la diplomacia europea, mientras que el primer ministro belga, Herman van Rompuy, podría ser el primer presidente estable de la UE. Sin embargo, persiste un alto nivel de incertidumbre y no se descarta otros candidatos surjan en el último minuto de una cumbre que comenzará a las seis de la tarde y podría prolongarse durante toda la noche.
El primer ministro sueco y presidente de turno de la UE, Fredrik Reinfeldt, dijo este miércoles que ha dedicado los últimos días a realizar una intensa ronda de contactos telefónicos con sus 26 homólogos sin resultados. "No todos tienen la misma opinión" sobre quién debe ser el presidente de la UE y el Alto Representante, admitió. Reinfeldt reclamó "colaboración" para tratar de lograr un acuerdo y avisó de que si no hay consenso, los dos cargos se elegirán por mayoría cualificada.
"Quiero dejar una cosa clara: si es necesario, se votará al presidente del Consejo por mayoría cualificada, y el Alto Representante, que también se puede votar por mayoría cualificada, debe ser aceptado por José Manuel Durao Barroso y por el Parlamento Europeo", explicó Reinfeldt.
Los dos cargos se crearán con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa el próximo 1 de diciembre. Pese a que uno de los objetivos del Tratado es democratizar el funcionamiento de la UE, el proceso de designación se ha caracterizado por la opacidad y la falta de debate público sobre los aspirantes. De hecho, sólo dos de ellos, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, y la ex presidenta letona Vaira Vike-Freiberga han admitido su interés por el puesto.
Experiencia diplomática
Durante los últimos días ha cobrado fuerza la candidatura del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, para convertirse en jefe de la diplomacia europea. Según un pacto no escrito, este cargo correspondería a un socialista, mientras que los populares europeos se quedarían con la presidencia de la UE.
Los socialistas defienden en estos momentos la candidatura del ex primer ministro italiano Massimo D'Alema, que podría contar con el rechazo de los países del este por su pasado comunista. Pero la falta de candidatos claros aumenta las posibilidades de Moratinos, que ha recibido muchas llamadas para sondear su disposición a ocupar el cargo, según una alta fuente diplomática. Además, es visto con buenos ojos por Reino Unido.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró el martes que desea que Moratinos "siga en el Gobierno de España", aunque reconoció que le produce "satisfacción" que le hayan propuesto como uno de los posibles candidatos a Alto Representante. El propio ministro ha repetido que está a gusto en el Gobierno y desea quedarse. Fuentes de su entorno resaltaron que Moratinos es el "único" candidato que se ajusta al perfil del cargo. Es el ministro de Exteriores más veterano de los 27 y uno de los que cuenta con mayor experiencia diplomática europea, como enviado especial de la UE a Oriente Próximo durante siete años.
Presidente «descafeinado»
Por lo que se refiere al cargo de presidente del Consejo Europeo, los jefes de Estado y de Gobierno parecen decididos a «descafeinarlo» desde el primer momento al optar por un dirigente de perfil bajo como Van Rompuy, poco conocido fuera de Bélgica. Descartan así la idea inicial de designar a alguien "capaz de detener el tráfico" allá donde vaya y de convertirse en la cara visible de la UE, como pedía el jefe de la diplomacia británica, David Miliband, para defender la candidatura del ex primer ministro británico Tony Blair.
El único obstáculo que podría interponerse en el camino de Van Rompuy es precisamente Reino Unido, que sigue abanderando la candidatura de Blair pese a que ni siquiera cuenta con el apoyo del resto de Gobiernos socialistas, como España o Portugal. El primer ministro belga podría caer víctima de un veto cruzado protagonizado por Londres, que ya ha bloqueado en anteriores ocasiones a candidatos belgas para presidir la Comisión, como el democristiano Jean-Luc Dehane o el liberal Guy Verhofstadt.
El presidente Zapatero se desplazará este jueves a La Haya para entrevistarse a mediodía con el primer ministro holandés Balkenende antes del Consejo Europeo como parte de su ronda de contactos para preparar la presidencia española de la UE del primer semestre de 2010. Aunque también tenía previsto reunirse con Van Rompuy, los belgas han cancelado el encuentro, según han informado fuentes gubernamentales.