La Generalitat Valenciana no quiere perder su capacidad de influencia sobre las entidades de esa comunidad

EFE Rodrigo Rato
Los tres dirigentes de un gran proyecto
Caja Madrid sería la primera caja por activos, desbancando a La Caixa
Caja Madrid, cuyo próximo presidente será Rodrigo Rato, es actualmente la segunda caja por volumen de activos, con 191.736 millones de euros. También ocupa el segundo lugar por número de sucursales, con 1.980 oficinas; por volumen de negocio, con 202.231 millones de euros, y por los 119.045 millones que tiene en créditos concedidos a sus clientes.
Caja Mediterráneo (CAM) esquivaría de este modo la fusión con Bancaja
La posible fusión con Caja Madrid y Caixa Galicia le permitiría a la CAM esquivar la que la Generalitat pretende realizar con Bancaja. Eso le obligaría a cerra oficinas y a despedir empleados. Actualmente, la CAM es la cuarta caja de España por volumen de activos, con 75.273 millones y ocupa la misma posición por número de sucursales, 1.150, así como por créditos 52.609 millones.
Caixa Galicia también busca una alternativa a una alianza con Caixanova
Para la caja gallega, la fusión con Caja Madrid y la CAM supondría la escapatoria de un matrimonio acordado por los políticos con su vecina Caixanova y le permitiría dar un salto cuantitativo importante. Caixa Galicia es actualmente la sexta caja por volumen de activos, con 47.348 millones de euros; la octava por número de oficinas, con 885 sucursales; y la sexta por créditos concedidos, con 35.839 millones.
La Generalitat Valenciana se rebeló ayer contra el gran proyecto de fusión «virtual» que están estudiando Caja Madrid, Caja Mediterráneo (CAM) y Caixa Galicia. Esta alianza, que reúne los principales requisitos demandados por el Banco de España -solidez y solvencia- está siendo analizada por el supervisor como otras varias de las que ya están en marcha, pero con mayor atención, porque estaría encabezada por Caja Madrid, en quien el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, confía, al igual que en La Caixa, para pilotar la reestructuración del sector.
Otro dato a favor de que el Banco de España dé su conformidad a esta alianza es que supondría la concentración de tres de las seis principales cajas de ahorros de nuestro país, y daría lugar a la primera por volumen de activos, 316.000 millones de euros y más de 4.000 oficinas.
Más brillantez para Rato
La fusión daría así más brillantez a la nueva etapa que encara Caja Madrid con Rodrigo Rato como futuro presidente de la entidad. Por su parte, la CAM, al igual que Bancaja, eludirían de este modo la pretendida alianza regional que persiguen las autoridades de su comunidad autónoma y evitarían el cierre de muchas de sus oficinas y los consiguientes despidos de personal, lo mismo que ocurriría si Caixa Galicia se fusionara con Caixanova.
La fusión de Caja Madrid, CAM y Caixa Galicia se realizará casi con toda probabilidad mediante un Sistema Institucional de Protección (SIP) para evitar en gran medida el bloqueo de las comunidades autónomas. No obstante, la Comunidad de Madrid aprobó en días pasados una reforma en la Ley de Cajas para que en el caso de que Caja Madrid pretenda realizar una fusión mediante un SIP, tenga obligatoriamente que pedir la autorización de las autoridades de esta autonomía.
Ayer, el vicepresidente económico de la Generalitat Valenciana, Gerardo Camps, se rebeló ante esta pretendida fusión a través de un SIP, y señaló que vigilarán que las cajas valencianas tomen sus propias decisiones sin «presiones externas, vengan de donde vengan», en una alusión velada al Banco de España, con cuyos responsables mantuvo una reunión «rutinaria» la pasada semana.
Ofensiva mediática
En este contexto, el Gobierno valenciano ha desplegado una ofensiva mediática para ejercer presión sobre el propio Banco de España, los órganos de gobierno de las cajas valencianas y la cúpula del PP en la calle Génova, donde se ve con buenos ojos la fusión de tres cajas bajo la influencia política de gobiernos autonómicos «populares».
Conscientes desde antes del verano de que Bancaja y Caja Mediterráneo -la tercera y la cuarta en el ránking de cajas- se encontraban en el punto de mira de Caja Madrid, la Generalitat ha optado por reavivar el debate sobre la fusión de sus entidades financieras, con el objetivo de no perder la capacidad de influencia. Mientras el mutismo es la nota predominante en las principales cajas de la Comunidad Valenciana, que oficialmente han descartado la existencia de contactos a corto plazo para analizar una fusión, el vicepresidente de la Generalitat señaló ayer que «me consta también que ya se están dando pasos para estudiar todas las posibilidades», incluida la fusión de las cajas valencianas.



