Publicado
Miércoles
, 18-11-09 a las 05
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Momentos de tensión se acumulan siempre antes, durante y después de un partido. Y más si se trata de una repesca para participar en el próximo Mundial. El fútbol, ese deporte que levanta pasiones, ha servido como arma arrojadiza entre dos países, dos grandes rivales: Argelia y Egipto. Y todavía queda el desenlace final de la trama que más parece una declaración de guerra.
Para evitar que se repitan los incidentes del partido del otro día en El Cairo, las autoridades sudanesas han incrementado las medidas de seguridad en Jartum ante el crucial partido (Miércoles, 18:30 horas) entre ambas selecciones. Así, patrullas policiales están controlando los hoteles donde se alojan los dos equipos además de los miles de aficionados que se espera se acerque al estadio.
AltercadosTodo ello para evitar cualquier altercado que enturbie el partido de desempate, después de que el sábado pasado Egipto ganara por dos tantos a cero a Argelia en El Cairo, lo que forzó un nuevo encuentro en Sudán. La FIFA, por su parte, instó a las aficiones de Argelia y Egipto a mostrar su espíritu de 'juego limpio' en el partido. En el anterior partido, aficionados argelinos protagonizaron incidentes en diversas ciudades francesas decepcionados por el resultado de su equipo frente a Egipto.
En concreto, Marsella y Lyon registraron los principales incidentes después de que Argelia perdiera 2-0 en Egipto. Los aficionados provocaron incidentes que obligaron a actuar a la policía y acabaron con detenciones.
Los principales altercados tuvieron lugar en Marsella, donde vive una importante comunidad argelina y donde seis barcos de recreo se vieron dañados en el puerto viejo de la ciudad mediterránea, lo que obligó a la policía a cargar. Ocho personas fueron detenidas después de que se incendiaran papeleras y se dañaran escaparates comerciales de la ciudad.
Los principales altercados tuvieron lugar en Marsella, donde vive una importante comunidad argelina y donde seis barcos de recreo se vieron dañados en el puerto viejo de la ciudad mediterránea, lo que obligó a la policía a cargar. Ocho personas fueron detenidas después de que se incendiaran papeleras y se dañaran escaparates comerciales de la ciudad.




