Jostein Gaarder. Traducción de Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo. Siruela (Barcelona, 2009). 208 páginas. 15, 90 euros
El escritor Jostein Gaarder /ABC
«El castillo de los Pirineos»
Autor: Jostein Gaarder.
Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo.
Editorial: Siruela (Barcelona, 2009).
208 páginas.
15, 90 euros
Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo.
Editorial: Siruela (Barcelona, 2009).
208 páginas.
15, 90 euros
¿Quién es Jostein Gaarder?
Jostein Gaarder (Oslo, 1952) fue profesor de Filosofía y de Historia de las Ideas en un instituto de Bergen durante diez años. En 1986 empezó a publicar libros, y en 1990 recibió el Premio de la Crítica y el Premio literario del Ministerio de Cultura noruegos por su novela El misterio del solitario (Siruela, 1995). Pero fue El mundo de Sofía (Siruela, 1994) la obra que se convirtió en un auténtico best-seller mundial y que ha sido galardonada en España con los premios Arzobispo Juan de San Clemente y Conde de Barcelona. Gaarder ha creado la Fundación Sofía, cuyo premio anual de 100.000 dólares se concede a la mejor labor innovadora a favor del medio ambiente y el desarrollo.
Actualizado
Miércoles
, 18-11-09 a las 19
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«El castillo de los Pirineos» ilustra y da nombre a la última novela de Jostein Gaarder, el mundialmente conocido autor de «El mundo de Sofía». Si en aquella ocasión intentó adentrar a niños y jóvenes en la filosofía, en ésta da rienda suelta a dos corrientes de pensamiento tempestuosas: la ciencia y la espiritualidad.
La obra de Magritte le sirve a Gaarder de prisma (la roca, ¿está suspendida?, ¿cae?, ¿se eleva?) para interpretar la vida bajo las premisas científicas o las espirituales. Solrun encarna a ésta última y Steinn, la razón. Mujer y hombre protagonizaron años atrás una profunda historia de amor, interrumpida precisamente por sus creencias antagonistas que estallaron al enfrentarse juntos a un hecho traumático.
De repente, vuelven a encontrarse treinta años después en el mismo fiordo donde aconteció el terrible suceso. A raíz de aquel encuentro, retoman el contacto a través de jugosos correos electrónicos, en los que desgranan su forma de entender la existencia. Fe y razón enfrentados en un diálogo intenso y apasionado: él, profesor universitario, cree profundamente en la visión del mundo que ofrece la ciencia, ella considera que el ser humano es algo más que un ser material porque está dotado de alma.
Posturas polarizadasA medida que avanza la novela, las posturas polarizadas van diluyendo sus fronteras, como el hielo, omnipresente en sus páginas. Los fiordos y el resto del planeta sufren los estragos del cambio climático, otro de los ejes fundamentales del libro. De hecho Steinn es un gurú en la materia y le explica detalladamente causas y consecuencias a Solrun. Pero a mí me queda una duda, el deshielo ¿es también una señal del escritor que alarma de los perniciosos efectos de vivir inmersos «en una cultura sumamente materializada que ha cerrado casi por completo el contacto con lo espiritual, por no decir con el más allá», como afirma Solrun?
La obra de Magritte le sirve a Gaarder de prisma (la roca, ¿está suspendida?, ¿cae?, ¿se eleva?) para interpretar la vida bajo las premisas científicas o las espirituales. Solrun encarna a ésta última y Steinn, la razón. Mujer y hombre protagonizaron años atrás una profunda historia de amor, interrumpida precisamente por sus creencias antagonistas que estallaron al enfrentarse juntos a un hecho traumático.
De repente, vuelven a encontrarse treinta años después en el mismo fiordo donde aconteció el terrible suceso. A raíz de aquel encuentro, retoman el contacto a través de jugosos correos electrónicos, en los que desgranan su forma de entender la existencia. Fe y razón enfrentados en un diálogo intenso y apasionado: él, profesor universitario, cree profundamente en la visión del mundo que ofrece la ciencia, ella considera que el ser humano es algo más que un ser material porque está dotado de alma.


