La ministra danesa de Clima, Connie Hedegaard, y el responsable de la ONU sobre cambio climático, Yvo de Boer, tras la última reunión de ministros previa a la Cumbre de Copenhague / EFE
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Martes
, 17-11-09 a las 22
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La última reunión a nivel de ministros previa a la Cumbre Climática Mundial de Copenhague concluyó este martes con un reconocimiento por parte de la ONU y el Gobierno danés de que no se cerrará un tratado en la capital danesa y que el objetivo es una fórmula rebajada en forma de acuerdo político vinculante.
Esta constatación es consecuencia de la declaración hecha la pasada semana por los presidentes de EE.UU. y China, los dos países mas contaminantes del mundo, de que no será posible en esa cumbre un acuerdo vinculante para reducir las emisiones de dióxido de carbono.
Tanto el responsable de la ONU sobre cambio climático, Yvo de Boer, como el primer ministro danés, Lars Løkke Rasmussen, y su ministra de Clima, Connie Hedegaard, respaldaron la propuesta danesa de «Un acuerdo, dos propósitos», que pretende cerrar un pacto sobre las principales cuestiones y aplazar la firma de un tratado para más adelante. Esa propuesta sí cuenta con el beneplácito de EE.UU., según Hedegaard.
"Seguimos hablando de un tratado de Copenhague, sólo que no sabemos cuándo se cerrará", declaró De Boer, que habló de que la cumbre en la capital danesa, que se celebra del 7 al 18 de diciembre, debe ser un "punto de inflexión" y repitió a grandes rasgos lo dicho hace dos semanas en la cumbre preparatoria de Barcelona.
Centrarse en «lo que es posible»
Más tajante había sido horas antes Rasmussen, que en un discurso a los ministros y asesores de Medio Ambiente de 43 países reunidos en la capital danesa habló de centrarse en "lo que es posible" y no dejarse distraer "por lo que no es posible", en alusión al tratado.
Hedegaard y De Boer coincidieron en señalar que el objetivo es cerrar un acuerdo político que recoja compromisos concretos sobre reducción de emisiones y mecanismos de adaptación y financiación a corto y medio plazo para los países en desarrollo, dejando aparcada la cuestión del tratado.
La reunión de este martes tenía un carácter de consulta informal y no de negociación. En ella no se ha tocado la cuestión de las penalizaciones en caso de incumplimiento de los compromisos del tratado, lo que revela el largo camino que queda para firmar un acuerdo que reemplace el protocolo de Kioto.
"Hace seis meses algunas discusiones que hemos tenido habrían sido imposible [...] Éste es el camino para lograr un acuerdo ambicioso", afirmó Hedegaard, quien no quiso hablar de fechas concretas. Según la ministra danesa, habrá un tratado "tan pronto como sea posible", sin especificar más.
«Los retrasos cuestan vidas»
La ONG Oxfam criticó en un comunicado desde Copenhague la postura de Dinamarca y de los países ricos de aplazar la decisión de cerrar un tratado y reclamó la necesidad de acordar reducciones de emisiones por los países industrializados y ayudas para que los países en desarrollo financien reducciones y adaptaciones.
La organización ecologista Greenpeace recordó por su parte a los políticos de los países ricos que "los retrasos cuestan vidas y el clima no espera, los más pobres necesitan un acuerdo en Copenhague que garantice acción, no más palabras amables ni retórica confusa".
La organización ecologista WWF ha exigido al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que asista a la Cumbre de Copenhague. Los ecologistas recuerdan al jefe del Ejecutivo que, a 19 días de la cita, otros líderes políticos como Gordon Brown (Reino Unido), Nicolas Sarkozy (Francia), Lula da Silva (Brasil) o Angela Merkel (Alemania), ya han confirmado su asistencia.
WWF cree que "todavía es muy factible que la Cumbre del Clima de Copenhague llegue a un acuerdo ambicioso y sólido, que sitúe al mundo en una senda de aumento de las temperaturas por debajo de los 2 grados centígrados".



