Aguirre y Camps le anunciaron que no estarían en su discurso de Barcelona

Rajoy, en la sede del PP de la calle Génova, durante su participación en el chat de abc.es | ERNESTO AGUDO
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Mariano Rajoy abrió ayer la puerta al hipotético regreso del ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa del que dijo creer que «es una persona honrada y quiero que se sepa públicamente». Explicó que a Costa no se le suspendió de militancia «por nada que afecte a su honorabilidad, sino por razones puramente políticas y por las declaraciones que hizo en público y no debiera haber hecho». En definitiva, y aquí viene lo novedoso de sus palabras, «tengo una buena opinión de él y agradezco el trabajo que ha hecho en los últimos años y espero que siga pudiéndolo hacer en el futuro».
Rehabilitación política
Dejaba así un resquicio a la rehabilitación política del que fuera mano derecha de Francisco Camps, que será oído mañana ante el Comité de Derechos y Garantías tras decidir su suspensión de militancia después de que continuara hablando en calidad de secretario regional cuando Génova le creía ya relevado de dicha responsabilidad
El líder del PP hizo estas declaraciones durante su participación en el chat de abc.es donde tuvo que responder muchas cuestiones de índole interna justo el día después de su intervención en el acto de clausura de la Convención popular de Barcelona en que presentó un «decálogo de valores» para «conquistar el futuro».
Fue ahí donde reveló que tanto la presidenta de la Comunidad de Madrid como el de Valencia, Esperanza Aguirre y Francisco Camps, respectivamente, le informaron que no estarían presentes en su discurso, Aguirre «porque tenía un familiar enfermo», Camps porque tenía fijado desde hace tiempo la presentación de Ferrari, «que era muy importante para la Comunidad valenciana», dijo.
Sin eludir ninguna pregunta, aseguró que «estoy convencido de que en el futuro las cosas van a ser muy distintas» entre Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, de los que dijo que son dos dirigentes «con una gran capacidad y muy apoyados por los ciudadanos». En este sentido dijo esperar que la «paz» actual dure «sine die».
Tras defender que tiene un equipo «muy bueno del que me siento muy orgulloso», hizo un balance positivo de sus años al frente del PP con bueneos resultados en europeas, gallegas y vascas «y todo esto después de lo fácil que me lo han puesto como todo el mundo sabe», dijo con ironía. Pero para que nadie se llame a engaño fue muy claro sobre sus pretensiones: «Estoy satisfecho pero no voy a parar hasta ganar las próximas elecciones generales».





