
Lunes
, 16-11-09
Hoy es el último de los cinco días hábiles que el juez titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Orense, Antonio Piña, dio a los padres del niño obeso para que procedan a la entrega inmediata del menor o revelen su paradero que sigue desconocido para la Administración y las Fuerzas del orden público pese a haberse ratificado la concesión de la tutela a la Xunta de Galicia. Hoy por tanto volverán a subir las escaleras de la Audiencia Provincial de Orense para comparecer, como lo hicieron el pasado martes en este juzgado.
Imputados por un delito de desobediencia por no haber entregado todavía al niño y por supuesta sustracción de menores -difícil acusación una vez que el menor todavía no ha pasado a estar tutelado por la Xunta y con ello no ha podido ser sustraído a la misma-, los padres de Moisés mantienen que su actitud se debe a su interés por la salud integral del menor, que ha llegado a superar los 90 kilos.
Los progenitores han insistido en que su hijo puede «puede sufrir graves daños psicológicos si abandona su entorno familiar y comunitario». «Es por su bien», remarca Luis Montoya, su padre, quien sigue preguntándose «¿Por qué si su salud corre peligro quieren ingresarle en un centro de menores y no en un centro médico?».
Cumplidos ya los 10 años el día 11 de noviembre, Moisés sigue adelgazando una media de dos kilos por semana, o al menos eso es lo que afirman los allegados a la familia. Una progresión que de mantenerse pareja a la lentitud del proceso judicial podría provocar el ridículo más absoluto de la Administración en un caso que comenzó con un niño obeso y puede finalizar con un niño de peso normalizado a la puerta de un centro de protección de menores en el que ya no tendrá nada especial que hacer.
Cerrar la instrucción
El juez Antonio Piña advirtió este martes a Luis Montoya y Margarita Gabarres de que disponen de un plazo de cinco días para aportar pruebas contra la acusación del delito de desobediencia presentada por el Ministerio Fiscal o para entregar al niño. Ese plazo finaliza hoy por lo que si el menor no aparece, mañana el juez cerrará la instrucción y trasladará el expediente a la Fiscalía para que formalice la acusación.
El Tribunal Superior de Justicia de Galicia aclaraba el martes que el ingreso en el Centro de Protección de Menores es una «medida provisional», adoptada hasta que se celebre el juicio en el que se resuelva definitivamente sobre el fondo de la cuestión, ante el «grave riesgo para la vida del niño».


