
En una final intensa, pero llena de despropósitos, Novak Djokovic ganó el Open de París al local Gael Monfils por 6-2, 5-7 y 7-6 (3). El encuentro estuvo lleno de altibajos por los continuas idas y venidas mentales de ambos jugadores, dos tenistas de talento pero con unas cabezas muy poco centradas.



