La «prudencia» que pidió Rodríguez Zapatero a la hora de hablar del secuestro del «Alakrana» parece que sólo rije para periodistas y familiares. Ayer, la tensión vivida en la «célula de coordinación» constituida por el Gobierno para gestionar la crisis durante las últimas semanas estalló al aparecer informaciones exculpatorias para la ministra de Defensa, Carme Chacón, de lo que parece el principal «error» cometido por el Ejecutivo en todo el proceso: traer a España a los dos piratas capturados por la Armada.
Siempre según esa versión, De la Vega ordenó a la Abogacía del Estado, a las 21.30 del 3 de octubre, informar a la Audiencia Nacional de que la fragata «Canarias» había detenido catorce horas antes a los piratas. Y lo hizo en contra de la opinión de la propia Chacón, con la que mantiene unas relaciones complicadas.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa, José Julio Rodríguez, -incluido en la misma «célula»- había recomendado lo contrario de lo que luego ordenó el Gobierno: que los piratas fueran retenidos en la zona en vez de enviarlos a España hasta que no fueran liberados los pescadores. El Jemad esgrimió un informe de la Inteligencia militar (CIFAS), llamado «Itsum», para avalar su tesis.
Ese documento desaconsejaba el traslado a España porque podía interferir negativamente en la posible o inevitable negociación con los piratas. Como corresponde a sus funciones, el Jemad también había pedido instrucciones sobre la conveniencia o no de detener a los dos piratas que habían abandonado el «Alakrana». En ambos pasos, captura y posterior entrega a la Justicia, se limitó a cumplir las órdenes superiores.
Durante la jornada de ayer, desde Vicepresidencia se difundió la especie de que en la célula de coordinación del 3 de octubre no se vio el informe y se emplazaba a un comunicado que emitiría Defensa por la tarde para desmentir las informaciones aparecidas. La nota insistía en que el Gobierno había asumido «por unanimidad» la decisión de «traer» a los piratas.
Nueva matización
Horas después, ya de noche, el propio Ministerio se corregía y aclaraba que lo que se decidió «por unanimidad» fue sólo «detener» a los piratas. La decisión de traerlos fue sólo la consecuencia de la denuncia presentada por la Abogacía del Estado, y en este punto, Defensa no dice que hubiera unanimidad.
El enfrentamiento entre De la Vega y Chacón hizo que el viernes Zapatero indicara a Miguel Ángel Moratinos que asumiera un mayor protagonismo en el intento de resolver la crisis. De ahí sus apariciones públicas y potenciar la vía diplomática a través del embajador en Kenia, Martín Cinto.