Ibercaja, que semanas atrás renunció a pujar por Caja Castilla-La Mancha (CCM), no descarta encarar operaciones de adquisición o fusión de otras entidades en el futuro. La condición, según Amado Franco, será que no se ponga en riesgo ni la independencia ni la solidez financiera de Ibercaja.
La entidad aragonesa ha destinado a provisiones 50 millones adicionales a los exigidos por la ley, según anunció ayer su presidente, Amado Franco. La caja ha preferido contener el riesgo y apostar por consolidar sus tasas de solvencia durante un año en el que, hasta el 30 de septiembre, obtuvo un beneficio neto de 176 millones de euros, según los datos presentados ayer. Es un 22% menos de lo que ganó en el mismo período del año anterior, si bien los resultados recurrentes han crecido un 32%.


