Circulan por Ciudad Real unos trípticos donde se recogen de forma exhaustiva las 64 actuaciones de obra pública que ha permitido poner en marcha en la ciudad el llamado «Plan E» del Gobierno, por un total de 12 millones y medio de euros.
El tríptico no ahorra en fotos a todo color de las principales obras, como la rehabilitación de la calle Dinamarca, la remodelación del pasaje José Gutiérrez Ortega o la mejora de las instalaciones del Polideportivo Rey Juan Carlos.
En principio nada sorprendente, habida cuenta de que el «Plan E» contaba con un fortísimo aparataje publicitario materializado en la controvertida valla informativa de doce metros cuadrados que llegaba a superar en tamaño y costes a muchas de las obras que se acometieron.
Nada sorprendente tampoco, si se tiene en cuenta que la la ejecución del Plan -cuyos efectos en la creación de empleo comienzan a disolverse como un azucarillo, como demuestran los últimos datos sobre el incremento del paro- fue lo que catapultó a la ex ministra de Administraciones Públicas Elena Salgado a la vicepresidencia económica.
Remisión a la página web
Lo que pasa es que en el tríptico, junto al logotipo del «Plan E», el escudo que acompaña a la «marca» Gobierno de España y la mención al Ministerio de Administraciones Públicas, aparece con profusión tipográfica el puño y la rosa socialista, las siglas del PSOE de Ciudad Real y hasta la remisión a su página web, para que no haya ningún tipo de duda sobre la utilización partidista del fondo de inversión.
El PSOE se sirve de la iniciativa del Gobierno para publicitar la puesta en marcha 64 actuaciones, se ha impulsado la inversión pública en la ciudad y, «lo que es más importante», se han creado 373 nuevos empleos directos, se han mantenido otros 167 en las empresas que están desarrollando el plan y se ha posibilitado la creación de más de 200 empleos indirectos, «en beneficio de la ciudad».
Parece que ni el Gobierno ni el PSOE se han aplicado la Ley autonómica de Publicidad y Comunicación Institucional, que establece en su artículo 4.2, que «los mensajes o la presentación de las campañas institucionales de publicidad y de comunicación no podrán inducir a confusión con los símbolos, ideas, expresiones, diseños o imágenes empleadas por cualquier formación política u organización social».