
Joaquín Almunia, en su comparecencia de prensa de hoy / EFE
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Miércoles
, 11-11-09 a las 19
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La Comisión Europea propuso hoy dar a España una prórroga de un año, hasta 2013, para corregir su déficit excesivo y volver a situarlo por debajo del umbral del 3% del PIB que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). A cambio de este plazo extra, el Ejecutivo comunitario exigió al Gobierno un fuerte ajuste presupuestario anual del 1,75% del PIB durante el periodo 2010-2013.
Para lograrlo, Bruselas recomienda reformas en el mercado laboral y en las pensiones y pide que las comunidades autónomas y los ayuntamientos contribuyan también a reducir el déficit.
"España, por desgracia, dado el nivel del déficit, dada la rápida evolución de la deuda pública, dada la situación del mercado de trabajo, no tiene el mismo margen de maniobra que tienen otros países. Por lo tanto debe empezar o seguir la consolidación en 2010, aplicando medidas que el Gobierno ya ha incluido en el presupuesto para el próximo año (en referencia a la subida de impuestos), y debe hacer lo que es necesario para corregir el déficit en 2013", explicó el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia.
Almunia resaltó que "el esfuerzo fiscal, a pesar de ese año adicional de corrección del déficit excesivo, debe ser mayor (que el que se pidió a España a principios de año cuando se abrió el expediente sancionador) porque el déficit inicial ha aumentado considerablemente". Según las últimas previsiones de la Comisión, en España el déficit se disparará hasta el 11, 2% del PIB en 2009 y bajará ligeramente hasta el 10, 1% en 2010 y hasta el 9, 3% en 2011.
El comisario de Asuntos Económicos negó que el fuerte ajuste exigido vaya a asfixiar la recuperación en España y avisó de que el riesgo es el contrario: que un exceso de endeudamiento frene el crecimiento. "A partir de un determinado momento, a partir de un determinado nivel de endeudamiento, a partir de un determinado nivel de la presión fiscal y del gasto público, la política presupuestaria en vez de convertirse en un impulso para el crecimiento se puede convertir en un freno para el crecimiento. Y eso lo sabemos en España y en todos los países europeos", dijo.