Miércoles
, 11-11-09
El sector vitivinícola se ha convertido en uno de los segmentos estratégicos en los que el Ejecutivo canario quiere moldear la imagen del sector primario en las Islas. Con ello, el Ejecutivo regional aprobó ayer, a propuesta de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, una comunicación sobre la «Estrategia de Vinos de Canarias 2008-2013» con el fin de coordinar las acciones a impulsar.
Este ámbito económico ha adquirido, en opinión del portavoz regional, Martín Marrero, una «gran importancia» en los últimos años tanto por su valor económico como por el nivel de población que ocupa, así como por su papel en la conservación del medio ambiente y el paisaje.
Actualmente, la vid es el cultivo que «más territorio» ocupa en las Islas en lo que a superficie se refiere, en torno a unas 20.000 hectáreas, de las que 8.000 constan inscritas en los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen.
Respecto a las propuestas que recoge dicho documento, está la de lograr la competitividad del subsector mediante la unificación de actuaciones que garanticen un desarrollo ordenado de su actividad.
Casi 50 millones anuales
En este sentido, los ejes previstos son la creación de una marca «paraguas», la profesionalización del sector y la generación de una «cultura de consumo» de vinos canarios de calidad. Cada uno de estos ejes contempla una serie de acciones definidas y programadas en el tiempo. Canarias produce unos 12,5 millones de litros de vino anuales, de los que el 80 por ciento corresponde a caldos con calidad diferenciada, lo que se traduce en una facturación anual aproximada de entre 40 y 50 millones de euros.


