Pide más dinero al Gobierno aragonés y éste le insta a que se apriete el cinturón
Actualizado
Martes
, 10-11-09 a las 09
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Menos asignaturas ofertadas, recortes de plantilla, un plan de prejubilaciones, menos investigación científica... Es el desalentador dibujo de la Universidad de Zaragoza que ayer hizo su rector, Manuel López, ante las Cortes de Aragón. La Universidad pública aragonesa se enfrenta a un futuro delicado, ahogada por unas deudas que no dejan de crecer.
López dice que el dinero que les da cada año el Gobierno aragonés es del todo insuficiente. Y desde el Ejecutivo autónomo les contesta que la solución está en apretarse el cinturón. El consejero aragonés de Economía, Alberto Larraz, aseguró que la crisis obliga a todos a ser más austeros e instó a la Universidad de Zaragoza a que también haga «un esfuerzo de gestión» para reducir los gastos corrientes y de personal.
Pero el rector subraya que el problema de la Universidad pública aragonesa no es coyuntural sino estructural, y que la raíz está en un modelo de financiación insuficiente que el Gobierno aragonés ha de corregir. López destacó que los fondos públicos que perciben están muy por debajo de la asignación media que tienen el conjunto de las universidades españolas.
Déficit de 28 millones
En 2008, la deuda acumulada por la Universidad de Zaragoza acumuló un déficit de ocho millones de euros, y este 2009 se prevé cerrar con siete millones más. Son 15 millones de euros de déficit en sólo dos años, y a ellos se sumarán en 2010 otros 13 millones. Y eso con un cálculo «optimista», según afirmó ayer el rector. Subrayó, por tanto, que la institución necesita 28 millones de euros de financiación adicional para este curso.
De no solucionarse la situación, Manuel López dejó claro que el actual modelo de la Universidad de Zaragoza es insostenible.
Este año ya se han tenido que aplicar ajustes de relevancia. Se ha empezado a reducir la plantilla, se ha diseñado un programa de prejubilaciones, se han eliminado 110 asignaturas optativas y, en las asignaturas troncales y obligatorias, se han reducido 90 grupos de docencia en 15 titulaciones.
Además, el rector aseguró que está en riesgo la calidad de docencia, justo ahora que se afronta la última etapa de adaptación al europeo Plan Bolonia. Y advirtió que también está en peligro la excelencia investigadora.
El rector reclamó a los partidos políticos un pacto para salvar a la Universidad de Zaragoza de la precaria situación por la que atraviesa.
Desde la oposición, el PP reclamó al Gobierno aragonés que aumente la partida que dedica a esta institución académica. «Cualquier Gobierno que se precie, en una situación de crisis tiene que aportar por la Universidad y por la inversión en I+D+i», afirmó el diputado del PP Pedro Navarro.


