Ciutadans, partido liderado por Albert Rivera, ha presentado una enmienda a la totalidad a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que pretende eliminar las corridas de toros en Cataluña. Esta decisión tuvo lugar tras un intenso debate dentro de esta formación, donde había división de opiniones, pero ha pesado más «el intervencionismo que se desprende de ese proyecto, que nos obligará a ir a Castellón o a Fraga a ver los toros, igual que cuando teníamos que viajar a Perpiñán al final del franquismo para ver películas eróticas o porno», afirma Rivera.
El plazo de presentación de enmiendas ha sido prorrogado de nuevo, en esta ocasión hasta mañana lunes 9 de noviembre. El PSC formalizó una enmienda de retorno con objeto de dar libertad de voto a sus diputados, mientras que el PP, como avanzó ABC, también presentará una enmienda a la totalidad de la ILP presentada por la plataforma «Prou!» (Basta) con la finalidad de reformar el artículo 6 de la ley catalana de protección de los animales y prohibir la muerte y sufrimiento del toro en la plaza.
Rivera subraya el hecho de que en uno de los artículos de la ILP se encomienda al Gobierno catalán que determine el importe de la compensación económica a las partes perjudicadas por esa supresión con cargo a los presupuestos de la Generalitat. «Eso implica que, finalmente, será el ciudadano quien indemnice a la empresa Balañá —propietaria de la plaza de toros de la Monumental de Barcelona—», afirma el presidente de Ciutadans.
Rivera critica el «dirigismo político» de una iniciativa «en la que no habrá un debate a fondo de la cuestión, pues sólo alude a la prohibición». Este dirigente político cree que «la Administración pública no puede intervenir en el ocio mediante una ley» y que los motivos alegados por la plataforma impulsora de la ILP «también podrían aplicarse en el caso del boxeo, las peleas de gallos o los fuegos artificiales peligrosos para los menores. E incluso a los correbous», fiestas que la ILP respeta y que tienen una gran tradición en las tierras del Ebro —feudo de CiU y ERC—, en las que el toro no muere. Según Rivera, los republicanos se han planteado proponer que los correbous sean declarados patrimonio cultural catalán.
Con este argumento, Rivera cuestiona el «interesado debate nacionalista» que algunos partidos intentan alentar para convertir la cuestión en un enfretamiento entre Cataluña y España cuando, al igual que el PP, asegura que los toros son una tradición muy catalana. Alega que es el paso del tiempo el que se encarga de eliminar determinadas tradiciones, «pero lo que no puede pretenderse es lograr por ley lo que no se ha podido conseguir por vía educativa o cultural». Recuerda el presidente de Ciutadans que el año pasado se celebraron 16 corridas en Cataluña, dos menos que en 2007, y que el número de toros sacrificados en un año asciende a 104. Albert Rivera compara estas cifras con los 70.000 animales abandonados en un año o los 15.000 que son atropellados.
Si se mantienen los plazos actuales, la ILP podría votarse en el Pleno del Parlamento catalán en el mes de diciembre. Como se sabe, CiU y PSC darán libertad de voto a sus diputados (tienen 48 y 37, respectivamente), mientras que el PP (14) y Ciutadans (3, uno de ellos en el grupo mixto) votarán en contra de la ILP. ERC (21) e ICV (12) secundan la iniciativa antitaurina.