La fuerte bajada de las temperaturas ha venido acompañada de intensas nevadas en el norte de Cataluña, especialmente en comarcas como la Val d'Aran o el Pallars Sobirà, donde se han acumulado grosores de hasta 25 centímetros de nieve, dejando estampas típicas de invierno.
Estas nevadas, que han caído principalmente sobre los mil metros de altura, pero también, aunque con menor intensidad, en cotas más bajas, han obligado a cortar la carretera C-28 a su paso por Naut d'Aran (Lleida), incluido el puerto de la Bonaigua.
Circulación con cadenasEn otras diez carreteras es preciso circular con de cadenas por la presencia de hielo y nieve en la calzada, como es el caso de la C-38, a la altura de Camprodon (Girona); la C-13, en Sort (Lleida); la L-510, en Tírvia (Lleida), o la L-500, en el Pont de Suert (Lleida).
Además de las nevadas, las más importantes de la temporada, Cataluña registra hoy intensas rachas de viento, que pueden superar los 90 kilómetros por hora en comarcas de Tarragona y Lleida, lo que ha llevado a Protección Civil a mantener activada la fase de alerta del plan Procicat. No obstante, estas rachas de viento podrían llegar a superar los 126 kilómetros por hora en las zonas del Montsià, el Baix Ebre y el Baix Camp.
De hecho, el fuerte viento está complicando las tareas de extinción del fuego que quema desde ayer en el municipio de Sant Jaume de Domenys (Tarragona). El incendio, que ha calcinado unas 90 hectáreas de pinos, está estabilizado desde anoche, aunque aún no ha podido ser controlado. En su extinción trabajan un total de 38 dotaciones terrestres de la Generalitat, ya que el viento impide que se puedan unir los medios aéreos.




