El viaje a Argentina de la vicepresidenta primera del Gobierno y máxima responsable del gabinete de crisis creado por el secuestro del «Alakrana», María Teresa Fernández de la Vega, ha provocado malestar en no pocos ambientes, que no comprenden cómo ha mantenido la visita en un momento tan crucial como éste.
Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta, criticó ayer la decisión de la vicepresidenta, que comparó con la suya propia del pasado viernes, cuando canceló un viaje a Miami tras hablar con Zapatero sobre la crisis. «No es que fuera recomendable cancelar mi viaje, es que era obligatorio», explicó antes de incidir en que «probablemente la vicepresidenta tendrá que explicar cuáles son las causas que le impiden estar en España presidiendo el comité de crisis. Es ella la que tiene que explicar su conducta». Minutos después de estas declaraciones, la misma De la Vega telefoneó a Feijóo para explicarle que el embajador español en Kenia ha pasado a ser el negociador con los piratas. El titular del Gobierno gallego lamentó que Galicia no vaya a estar presente en la gestión de la crisis en Madrid y pidió al Gobierno central que «agote todas las posibilidades» en el rescate. También anunció que el comité gallego de seguimiento de la crisis se reunirá con los familiares gallegos hoy o mañana.
La Xunta ha puesto a disposición de los ocho ayuntamientos con presencia de familiares de los tripulantes del «Alakrana» equipos de apoyo psicológico, que trabajarán con las concejalías de Servicios Sociales.
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció que el embajador de España en Kenia, Nicolás Martín Cinto, y el primer ministro somalí, Omar Abdirashid Ali Sharmarke, mantendrán hoy una «reunión urgente» en Nairobi para elaborar «algunas actuaciones» que culminen con la liberación del «Alakrana».Tras destacar que el Gobierno lleva a cabo «todas las acciones necesarias» para resolver «con la mayor rapidez posible» este secuestro, Moratinos volvió a pedir «confianza y tranquilidad», porque es la única manera de resolver «adecuadamente» esta situación «dramática».
Sentido de Estado
El «número dos» del PSOE, José Blanco, optó por el enfrentamiento político y exigió al PP que «tenga sentido de Estado, arrime el hombro y se ponga al lado del Gobierno» para resolver el secuestro. También el presidente del Congreso, José Bono, aseguró que no le parece ni «limpio ni decente utilizar una desgracia» como el secuestro del atunero para «sacar algún tipo de ventaja partidista».
Por el PP, Esteban González Pons abogó por dejar actuar al Gobierno en la gestión del rescate, pero advirtió que habrá mucho de qué hablar cuando la crisis acabe.


