| Barcelona | Mallorca |
|---|---|
| 4 | 2 |
Barcelona: Valdés; Puyol, Chyngrynskiy, Piqué, Abidal, Sergio Busquets (Xavi, min.61), Touré Yaya, Keita, Pedro (Messi, min.51), Henry (Iniesta, min.82) e Ibrahimovic.
Mallorca: Aouate; Josemi, Ramis, Nunes, Ayoze, Varela, Mario Suárez (Keita, min.73), Martí, Borja Valero, Tuni (Castro, min.58) y Webó (Casadesús, min.82).
Árbitro: Turienzo Álvarez (Colegio castellano-leonés). Mostró tarjeta amarilla a Borja Valero (min.33), a Varela (min.43) y Keita (min.66).
Incidencias: Partido de la décima jornada disputado en el Camp Nou ante 77.491 espectadores.
Publicado
Domingo
, 08-11-09 a las 08
:
36
Guadiola se jugó el tipo. Tras los dos últimos malos resultados en Champions, donde está fuera de las plazas buenas a falta de dos jornadas, y tras el patinazo del último minuto de Pamplona, donde el equipo se dejó dos puntos, dejar en el banquillo a Messi, Alves, Xavi e Iniesta era toda una temeridad. O una chulería. Tanto fue así que, tras el empate del Mallorca, en el Camp Nou se escucharon pitos contra el equipo. Contra el entrenador.
No vamos a descubrir ahora que el Barcelona ya no da tanto miedo como el año pasado. Y si no fuera por la delantera espectacular que luce, incluso sin Messi, habría que empezar a pensar en que el famoso y tópico «ciclo» está cambiando de signo.
El Barcelona tiene un problema grave en la defensa, al que ayer Guardiola, por desplante al Mallorca o por exceso de confianza en sus susplentes, sumó otro en el centro del campo.
De atrás hacia adelante, y salvando a un Víctor Valdés que últimamente está francamente bien, la defensa del Barcelona hace aguas por todos lados. Ayer, sin Alves, recién salido de una lesión, la zaga falló más que una escopeta de feria. Puyol está fuera de sitio en el lateral, lento y negado en ese cruce vertiginoso que tantas tardes de gloria le ha dado como central. Lo de Chygrinskyi es para hacérselo mirar: o está sobrepasado por aquello de mirar para arriba y ver ese graderío inmenso del Camp Nou, o a Beguiristáin le han colado un gol por toda la escuadra, porque el hombre no se entera ni de si ha empezado el partido. Y Piqué empieza a preocupar. En Pamplona tuvo un fallo tonto; ayer, con ese cabezazo hacia atrás que se la deja muerta a Nunes para que empate, volvió a pifiarla. De juvenil ramplón tirando a malo, no del central de la selección española y campeona de Europa. Y Abidal, correcto pero muy lejos de su forma de las dos últimas temporadas.
El centro de campo lo lió ayer solo Guardiola. Dejar a Xavi e Iniesta en el banquillo, para luego sacarles en la segunda parte, es un experimento que sólo puede explicarse o porque los jugadores no están bien o porque piensa que los hombres de Gregorio Manzano no dan la talla. Pero la dieron, porque el manchego trazó una media que subía muy bien, con Suárez y Martí como principales apoyos de un Webó que te la lía en un ladrillo, y que dieron varios sustos a Valdés, que tuvo dos actuaciones prodigiosas en la primera parte mientras sus defensas miraban.
Pero, amigos, Guardiola tiene una batería de misiles tierra-tierra en la punta. A la depresión goleadora de Messi le puso remedio Pedro, con dos tantos. Henry, otro que está perdido en el enorme cesped catalán, siempre termina aplicando aquello de que el que tuvo, retuvo, y moja. Y luego tiene a ese sueco llamado Ibrahimovic que es un auténtico portento de técnica, fuerza y espectáculo. Quien ayer no viera el primer gol del Barça, que no se pierda hoy los telediarios.






