Lo intentan programar más políticamente correcto y no les sale: Obama ganó las elecciones justo a tiempo de que su mujer, Michelle , fuese la invitada estrella del episodio con que esta semana se celebró el 40 aniversario de «Barrio Sésamo». De acuerdo con los vientos de la época, la fundación sin afán de lucro Children´s Televisión Workshop creó un «show» y un mundo donde todo el mundo era joven e idealista, llevaba pantalón de pata de elefante y vivía en entornos urbanos céntricos y modestos, muy Nueva York años 70. Cuánto ha cambiado todo desde entonces. Hoy en día las series americanas infantiles están protagonizadas por niños que viven en mansiones en los suburbios. La versión pública o progre que representa «Barrio Sésamo» no llega tan lejos pero también ha prosperado: ahora todos viven en barrios más ricos en zonas verdes, consumen comida orgánica y van a yoga.
Es una evolución más coherente con el mundo de los adultos que con el de los niños, que a día de hoy prefieren las aventuras en dibujos animados de un tal Diego (se llama así porque habla español e inglés) o los interactivos «Little Einsteins».


