
El buque «Alakrana» se encuentra retenido por piratas somalíes desde el pasado día 2 de octubre / AP
Actualizado
Viernes
, 06-11-09 a las 19
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«España se encuentra en una tesitura muy complicada y la toma de decisiones es urgente». Ésta es una de las reflexiones del profesor de Relaciones Internacionales de la UNED, Carlos Echeverría Jesús, que ha analizado para ABC.es la situación del secuestro del atunero «Alakrana». Una situación que ha empeorado en las últimas horas.
Si hasta la jornada de ayer lo más temido era la falta de comunicación entre los tripulantes y sus familiares, así como la ausencia de novedades en las negociaciones, el panorama ha variado de manera drástica desde que los piratas somalíes trasladaron a tierra firme
a tres de los tripulantes del «Alakrana». En estos momentos, como reconocen desde el Gobierno, se está trabajando en todos los ámbitos para poder solucionar el secuestro y lograr la liberación de los 36 tripulantes, 16 de ellos españoles, del atunero vasco.
Dentro de todas las variables que entran en juego en una situación tan complicada, hay una serie de parámetros que destacar y que resumirían a grandes rasgos las posibilidades de negociación para la liberación del «Alakrana».
- Condiciones de los secuestradores. En estos momentos, y según ha confirmado el Ministerio de Defensa, los piratas somalíes han trasladado a tierra firme a tres marineros españoles de los 16 que están embarcados en el «Alakrana». Además, han amenazado, según declaró ayer el patrón del atunero a Radio Galega, con que matarán «a los tres desembarcados» e irán llevando «de
tres en tres» a los marineros españoles, si no se devuelve a tierras africanas a los
dos piratas detenidos por la fragata «Canarias». Con respecto a las amenazas vertidas, Echeverría, asegura que «nos encontramos ante un órdago» de los piratas, una amenaza que pueden llegar a cumplir. «No debemos olvidar que son grupos violentos. No son jovencitos desarrapados; conocen el valor que le damos a la vida humana en Occidente y, sin duda, juegan con ello».
Por otro lado,
los corsarios solicitan el pago de un rescate millonario a cambio de la liberación de los marineros. Un botín que, sin duda, sería mayor del millón de euros que se pagó por el rescate del buque «Playa de Bakio» el pasado mes de abril. En un tercer plano quedaría la solicitud de los somalíes de que España retiere todos sus buques de aguas de Somalia.
- La opción militar. «La operación militar de rescate sería una opción ideal, si las circunstancias lo permiten». Echeverría ha remarcado que siempre, «teniendo en cuenta la realidad y las circunstancias que engloban la situación, haría falta actuar con la fuerza y la contundencia militar». Asimismo, el profesor ha puntualizado que España se encuentra en una tesitura muy complicada y la «toma de decisiones es urgente». Sin duda, la presencia de marineros en dos lugares distintos dificulta la operación, pero esto «son circunstancias que las Fuerzas Armadas preveen en sus ejercicios».
- Envío de los piratas detenidos a Kenia. La posibilidad de que los dos piratas detenidos sean enviados a Kenia, «es muy complicada», según la Audiencia Nacional. Ésta es la medida que los familiares están solicitando, ya que los piratas han remarcado que es una prioridad que liberen a los dos piratas encarcelados en España. Para que eso fuera posible, la única posibilidad pasaría por que el juez Pedraz dictara una declinatoria de jurisdicción a solicitud de alguna de las partes personadas en el proceso: la defensa de los piratas, la Fiscalía o la Abogacía del Estado.
El armador no tiene «posibilidades ni herramientas para seguir con la negociación»
Para los familiares de los marineros esta decisión debería tomarse de manera inminente, ya que se «están poniendo en riesgo la vida de nuestros familiares». De hecho, el Gobierno, representado por la ministra Elena Espinosa, se ha reunido con los familiares de los tripulantes hoy mismo en Vigo. La reunión no ha sido nada fructífera por lo declarado por los asistentes. «La ministra podría haberse ahorrado el viaje, no merece la pena hablar con el Gobierno», afirman. Por su parte, el armador dueño del «Alakrana» remarca que la Administración de Justicia debe facilitar la salida de los corsarios presos en España, y que no tiene «posibilidades ni herramientas» para seguir «avanzando en el proceso de negociación».
En este sentido, el Ministerio de Defensa ha declarado que
esta opción no es negociable. «Los detenidos están a disposición de la Justicia española en la medida en que secuestraron un buque de pabellón nacional y esa situación no es negociable», respondió Constantino Méndez, número dos de Defensa.
- Negociación con los secuestradores. En estos momentos la opción diplomática sigue siendo la vía que mayor peso tiene para el Gobierno. Desde el primer momento dos agentes del CNI, así como el embajador de España en Kenia, conforman el equipo negociador. Además, es conocido en el ámbito de las relaciones internacionales, como nos ha detallado el profesor Echeverría, la existencia de gabinetes de
abogados en Londres que negocian directamente con los somalíes. «A la hora de solicitar los rescates, los piratas necesitan tener contactos en occidente. Hay una gran experiencia con los intermediarios». Y es que «la piratería es una gran empresa».
- Deterioro de la situación en Somalia. Carlos Echeverría ha asegurado que no debemos olvidar la situación que vive Somalia en tierra firme: «El deterioro de la situación en tierra se refleja en el mar». El escenario, según Echeverría, es poco esperanzador y cada vez parece menos controlado. «Las regiones de Putlandia y Somalilandia están sin ningún tipo de control» y el islamismo radical se está expandiendo por todo el país.
- Similitud con el largo secuestro de un barco alemán. En lo que se refiere a las medidas de presión utilizadas por los piratas, nos encontramos con una situación muy parecida a la vivida por el barco alemán Hamsa Stavanger durante cuatro meses. De hecho, los corsarios bajaron también a tripulantes a tierra firme, incluso simularon el su asesinato, como medida de presión. Finalmente tras cuatro meses de secuestro se consiguió, previo pago de dos millones de dólares, la liberación del buque alemán.
-«Operación Atalanta». El empeoramiento de la situación y la seria amenaza a la seguridad de la navegación que supone la piratería en esta zona del Índico ha tenido su respuesta en el incremento de la preocupación de la Comunidad Internacional.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha emitido las Resoluciones 1814 (2008), 1816 (2008), 1838 (2008) 1847 (2008) sobre la situación en Somalia. La Resolución 1816, teniendo en cuenta la falta de capacidad del Gobierno de Somalia para interceptar a los piratas o patrullar y asegurar las rutas marítimas internacionales, insta a los Estados miembros a actuar contra la piratería y el robo a mano armada. El 8 de diciembre de 2008 la Unión Europea ordenó el lanzamiento de la
«operación Atalanta», la primera misión marítima europea.
En general, en este aspecto, «hay un gran compromiso internacional, pero es una inmensa zona la que se trata de cubrir lo cual dificulta mucho el trabajo de control». Pese a tener este compromiso, los países que están allí desplazados no tienen una estrategia común, por lo que cada país debe tener una doctrina clara». «Debemos compararnos con los países europeos, y por ejemplo, Francia reaccionó de manera diferente en el mismo mes de abril en el que secuestraron al buque de pabellón español "Playa de Bakio"».