Viernes
, 06-11-09
ABC
MADRID. La Consejería de Educación comunicó ayer que cinco de los nueve alumnos del Instituto de Educación Secundaria Atenea de Villalbilla, que presuntamente agredieron con tocamientos a dos niñas del mismo centro en un autobús escolar el pasado 22 de octubre, serán expulsados definitivamente del instituto. El martes finalizaban los cinco días de expulsión con los que el Atenea castigó a los menores inicialmente, pero se prorrogó al continuar abiertos los expedientes por parte de la inspección de Educación. Dos días más tarde, el centro considera que los alumnos cometieron una «falta grave» y serán reubicados en otros institutos de la zona. Sin embargo, las víctimas volverán a ver las caras de los otros menores implicados, ya que regresarán al centro tras cumplir los días de expulsión impuestos. Dos son castigados con 29 días; uno, con 10 días, y otro, con nueve.
El centro ha tomado esta decisión basándose en los expedientes que abrieron a los nueve menores de edad. El pasado 28 de octubre, la inspección de Educación interpuso una denuncia ante la Guardia Civil y trasladó lo sucedido a la Fiscalía de Menores. El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, también ha abierto un expediente para aclarar lo sucedido. El 31 de octubre, la Fiscalía de Menores de Madrid dejó en libertad bajo custodia de los progenitores, pero sin medida cautelar, a los menores mayores de 14 años supuestamente implicados en la agresión sexual.
Enfado de los padres
Los padres de las víctimas aseguraron desconocer la sanción impuesta por el centro a los implicados y lamentaron enterarse a través de los medios de comunicación.
«No tenía ni idea», manifestó Dora S., madre de una de las dos niñas, tras enterarse de la noticia. «Me parece genial que se lo comuniquen a los medios y a nosotros no», protestó. La progenitora apuntó que también fueron los últimos en enterarse con la decisión que decretó la Fiscalía de Menores de Madrid.
En cuanto a la sanción del Atenea, la madre de la menor, que tiene un parte médico con «moratones y un arañazo» provocados por el «forcejeo», destacó que necesita conocer quiénes son los alumnos que han sido expulsados definitivamente antes de poder expresar su opinión, aunque «como madre nunca se va a estar de acuerdo», añadió.
José Manuel P., el padre de la otra niña, ya sospechaba de esta decisión antes de conocerla, pero se mostró igual de sorprendido, ya que tampoco conocía la resolución del centro. De momento, su hija ya ha comenzado a acudir a consultas con el psicólogo.


