Kim Munley, la oficial que puso fin al tiroteo en Fort Hood, en una fotografía de archivo | AFP
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Viernes
, 06-11-09 a las 22
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Kimberly Munley, la oficial de policía que abatió a Nadil Hasan y puso fin al tiroteo en Fort Hood ha sido ascendida a categoría de "heroína" por el principal comandante de la base, mientras era atendida por las heridas de bala, según informa "The Times" que le provocó el psiquiatra de 39 años que protagonizó al violenta matanza de 13 personas y dejó heridas a otras 31.
La sargento Munley evitó que el tiroteo continuase, al ser la primera en acudir a la base militar en la que estaba destinada. Al entrar alcanzó hasta cuatro veces a Hasan y llegó a recibir una bala que le pasó entre las piernas.
El coronel John Rossi aseguró que los soldados que formaban filas preparados para ser enviados a Afganistán, estaban desarmados en el momento que entró el autor de los hechos. También relató los grandes esfuerzos de la sargento Munley, que fue trasladada en condiciones estables a un hospital cercano, según declaró el sargento Steven Braverman.
Escalofriante relato de los hechosEl comandante base de Fort Hood ha transmitido los relatos de los supervivientes del tiroteo en la base militar texana, según ha aparecido en "The Dallas Morning News". Explicó cómo Nadil Hasan realizó el acercamiento acompasado, de una manera incluso calmada, aunque los testigos también declararon cómo gritaba "Allahu akbar" (Alá es grande) mientras disparaba.
El general Robert Cone, por su parte, declaró en una entrevista emitida hoy que no le había sido posible hablar aún con Nidal Hasan, que sobrevivió en el ataque y se encuentra hospitalizado con un respirador artificial. Relató cómo los 300 soldados estaban formando filas, desarmados, dispuestos para realizar un examen ocular y ser fotografiados en el Centro de Preparación de Soldados, cuando comenzaron los disparos. Cone continuó explicando que algunos soldados reaccionaron echándose al suelo, gateando para ayudarse entre ellos y que otro se lamentaba por haberse movido demasiado, lo que le valió recibir otro disparo.
El general se mostró admirado por la actuación de Munley: "La oficial actuó de manera increíble y agresiva" y cuenta que él mismo se sintió impresionado por una mujer que llevaba en brazos a un herido y utilizó su propia blusa para hacer un torniquete y después se dio cuenta de que ella misma había sido también herida de bala en la cadera.
El sargento Hagerman y el personal médico de la base describieron a "The Dallas Morning News" la escena como "sangrienta" y "de caos controlado": gritos, soldados sobre los heridos rasgando sus camisetas para parar el desangramiento, y más tarde idas y venidas de cuerpos y ambulancias. Para la coronel Kimberly Kelsing, la comparación con sus nueve meses en Iraq es muy clara: "espero no volver a tener que presenciar nada parecido".


