
El presidente de FAES, José María Aznar, durante la presentación del informe / FAES
Actualizado
Viernes
, 06-11-09 a las 15
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El ex presidente del Gobierno
José María Aznar, en calidad de presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (
FAES), ha presentado en la Universidad de Georgetown, en Washington, el informe «La reforma del sistema financiero internacional: una propuesta con las lecciones de la crisis» (
PDF), en el que se hace un amplio análisis sobre la crisis económica actual y presenta el libre mercado como la herramienta más poderosa de desarrollo humano frente al «socialismo intervencionista».
En el discurso de presentación de este análisis, Aznar ha defendido el libre mercado, «porque ha traído más prosperidad, riqueza y ha reducido más la pobreza que en cualquier otro momento de la historia» y, precisamente porque aún queda mucho por hacer en cuanto a la pobreza, hay que mantener esos principios. El ex jefe del Ejecutivo español ha compartido la conferencia con Václav Klaus, presidente de la República Checa.
Critica a quienes, aprovechando la crisis económica mundial, tratan de «certificar la muerte del capitalismo» y comparan esta etapa con la Gran Depresión: «Las diferencias son lógicas. En gran medida, precisamente porque hemos aprendido y aplicado algunas de las lecciones extraídas de la Gran Depresión».
Para el ex presidente, el proteccionismo, el intervencionismo o la excesiva deuda pública son «la vía directa» para una nueva Gran Depresión y, aunque a raíz de la crisis algunos gobiernos adoptaron medidas en esta línea, no lo han hecho en la suficiente medida como para poner en peligro la economía mundial como sucedió en los años 30.
«El libre mercado ha traído más riqueza y ha reducido más la pobreza que en cualquier otro momento de la historia»
«No tiene sentido culpar a los libres mercados»A juicio de Aznar, «no tiene sentido decir que los mercados libres son los responsables de la crisis» y atribuye esa responsabilidad a los bancos centrales, quienes «inundaron la economía mundial con dinero demasiado barato» estimulando la creación de burbujas; a los gobiernos, que no regularon adecuadamente los mercados financieros, propiciaron la aparición de las hipotecas «subprime» gracias a sus políticas de vivienda y acometieron un excesivo gasto público, y a aquellos ejecutivos que «actuaron con negligencia y con complacencia en sus responsabilidades de gestión de riesgos».
«Tenemos la oportunidad de aprender de esta crisis» mediante una mejora eficiente del papel encomendado al gobierno. Para ello, propone que hay que evitar «un proceso re-regulatorio» y aprovechar la fuerza de los incentivos, pues «la eficiencia y la justicia son los dos pilares básicos sobre los que descansa la economía de libre mercado».
El ex presidente considera que buscar culpables no es la mejor forma de encontrar soluciones al problema y propone nuevas políticas adaptadas al contexto de la globalización así como un nuevo marco regulatorio que tenga en cuenta el «riesgo sistémico y la mayor interdependencia del sector financiero global». «Desde luego la tarea que nos espera no es sencilla. Hoy nos enfrentamos a un proceso de cambio que dará forma al sistema financiero internacional del futuro», concluye Aznar en su discurso.