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La multinacional toma como referencia el plan de recortes que pactó Magna y anuncia 10.000 despidos en Europa
Figueruelas espera salir reforzada con el nuevo plan de GM para Opel
Una carrera de obstáculos de ida y vuelta
General Motors se declara en quiebra (01/06/09)
Con una deuda de 172.800 millones de dólares, General Motors se declara en quiebra y su plan de viabilidad pasa por la venta de filiales, como Opel.
GM aprueba vender Opel a Magna y Sberbank (11/09/09)
General Motors acuerda vender sus filiales Opel y Vauxhall a un consorcio encabezado por Magna y al banco estatal ruso Sberbank.
Industria acepta la última propuesta de Magna (13/10/09)
Después de once horas de reunión, Miguel Sebastián anuncia que Magna garantiza el futuro de Figueruelas «entre cinco y diez años».
La Comisión Europea cuestiona la operación (17/10/09)
La comisaria de la Competencia, Neelie Kroes, expresa a las autoridades alemanas sus reservas sobre las condiciones de la operación.
El comité de Figueruelas aprueba el acuerdo (27/10/09)
El comité de empresa de Figueruelas aprueba, por mayoría, el acuerdo de Opel con Magna y desconvoca los paros anunciados.
General Motors rechaza la venta de Opel a Magna (03/11/09)

El consejo de administración de General Motors decide no vender su filial europea Opel al grupo austríaco-canadiense Magna.
Las autoridades españolas confían en que la decisión de GM de quedarse con Opel beneficie a la factoría zaragozana de Figueruelas. Cuando menos, dan por hecho que no le perjudicará. Así lo indicaban ayer a ABC fuentes oficiales, tras recordar que Figueruelas siempre ha sido destacada por los directivos de GM como la «joya de la corona» de su red europea de fábricas. Además, antes de que se abriera la puja por Opel y llegara la oferta de Magna, el plan que había esbozado GM apuntaba al cierre de la fábrica alemana de Eisenach, lo que en la práctica suponía consolidar la planta aragonesa, ya que ahora se reparten entre ambas la producción del modelo Corsa.
El presidente del Gobierno aragonés, Marcelino Iglesias, afirmó ayer que, ahora, «el punto de partida con GM debe ser el plan que se había negociado con Magna» y, a partir de ahí, intentar mejorar sus condiciones para Figueruelas.
Declaraciones desde Detroit
Eso lo dijo Iglesias por la mañana y, por la tarde, el vicepresidente de General Motors, John Smith, daba algunas pistas de cuáles son las intenciones de la multinacional. Desde la sede central de GM en Detroit, Smith declaró que «aunque siguen siendo tensas, las condiciones del negocio en Europa han mejorado». Y afirmó que el plan industrial que va a impulsar General Motors para Opel va a ser «muy similar» al que pactó Magna tras meses de negociaciones con gobiernos y trabajadores.
Eso se traducirá, según Smith, en 10.000 despidos en toda Europa. Magna había pactado eliminar 900 en la planta de Figueruelas y mantener íntegra su capacidad productiva, aunque ajustando a la baja su actividad para adaptarla a un mercado que demanda menos coches de los que se vienen fabricando desde hace años.
Una fábrica «clave»
Esos 900 despidos es el «punto de partida» al que se refería ayer el presidente Iglesias, sin descartar que al final se pueda mejorar la cifra. En cualquier caso, lo que pretenden las autoridades es que Figueruelas vuelva a ser considerada como pieza estratégica en al red europea de Opel. Y parece que es probable que así sea, a tenor de lo que declaró ayer el vicepresidente de Finanzas de GM Europa, Enrico Digirolamo. Aseguró que la factoría aragonesa será «clave» en la futura estrategia de Opel.
En la planta de Figueruelas trabajan actualmente 7.500 personas y de ella dependen otras 8.000 en empresas auxiliares. Entre ellos cundía ayer el desconcierto por la decisión de GM de no vender Opel a Magna. Algunos lo ven como una vuelta a empezar, con la incertidumbre que eso supone; pero otros prefieren ser optimistas y destacan que con GM esta planta siempre había sido distinguida y reconocida como una de las más valiosas de las que la multinacional tiene en el mundo.
El desconcierto de los trabajadores era compartido por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, que ayer por la tarde se reunió en Madrid con los sindicatos de Figueruelas y con representantes del Gobierno aragonés para diseñar la estrategia ante General Motors. «No entiendo cómo GM ha manejado esta crisis», declaró Sebastián.
A medio camino entre la convicción y la declaración de intenciones, el ministro aseguró que el plan que presente ahora la multinacional no podrá ser peor que el de Magna para Figueruelas, porque «no vamos a volver a la casilla de salida». Ahora, las autoridades y los sindicatos esperan que GM mueva ficha y detalle qué piensa hacer con las fábricas de Opel y, en particular, con la aragonesa. De entrada, el Gobierno aragonés dejó claro ayer que va a ofrecer colaboración para garantizar un futuro positivo a la compañía y favorable para Figueruelas.
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